
Las informaciones publicadas ayer en los medios de prensa nacionales donde se denuncia la posibilidad de que Chile venda agua dulce a Qatar y la posterior respuesta del gobierno señalando que no se está gestionando ningún tipo de venta del recurso sino que es un trato entre privados son un aviso preocupante. Con esto queda en evidencia el desinterés por resguardar el interés público ante la posibilidad de la exploración de un nuevo nicho de negocio.



En un lote de semillas de maíz importadas a Alemania desde Chile como convencionales, se detectó el pasado 2 de mayo, trazas de maíz transgénico NK603 y Mon 803 de Monsanto. La alarma fue dada por el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente del estado federado de Schleswig – Holstein y publicada en los medios ligados a esa entidad oficial.



