La realidad que enfrentan los trabajadores chilenos en este aniversario de la gesta de los Mártires de Chicago, es sumamente paradojal. La mayoría, posiblemente, ni siquiera sabe cómo se implantó el Día Internacional de los Trabajadores, que hoy se vive como un feriado más. Y mal podrían sentirse herederos del ejemplo y las conquistas que se alcanzaron con la lucha del proletariado a nivel planetario.
Los derechos que hoy tenemos los trabajadores son conquistas de duras luchas, por las que muchos fueron perseguidos y algunos fueron incluso asesinados. Por esto, para conmemorar y también para movilizarnos con sentido reivindicativo, aunque no sea un día de paro, el próximo lunes no se trabaja. Las máquinas no se echan a andar el día 1o de mayo.
Una huelga general convocada contra el programa de reformas del gobierno de Michel Temer paralizó hoy en gran parte las principales ciudades de Brasil.
Claramente insuficientes fueron los anuncios realizados por la Presidenta Michelle Bachelet en la segunda cadena nacional referida al tema previsional desde que el pueblo trabajador alzara la voz el 24 de julio de 2016, exigiendo pensiones dignas y NO+AFP.
La discusión sobre la jornada de trabajo es de larga data. Mucho antes de la gesta de 1886 en Chicago, ya se discutía sobre este tema. Y se hacían propuestas.
Cuarenta y cuatro días duró la huelga en Minera Escondida, la paralización más extensa en la historia de la minería chilena. Los trabajadores rechazaron dos ofertas de la empresa y para dar término a la negociación colectiva, el sindicato se acogió al artículo 369 del Código del Trabajo, que permite extender el contrato colectivo por otros 18 meses, renunciando al reajuste salarial y al millonario bono de término de conflicto que les ofrecían. Cuando retomen las negociaciones, los mineros tendrán como piso el actual contrato colectivo. En un año y medio más se negociarán las nuevas condiciones laborales y los trabajadores anuncian que ya están preparando la próxima batalla.
América Latina, pese al crecimiento económico de una década, a la reducción de la pobreza monetaria y a la aplicación de políticas redistributivas que implementaron varios gobiernos de la región, mantiene el penoso sello de ser la región “más desigual del mundo”.
Los trabajadores de la minera Escondida, la mayor productora de cobre del mundo, decidieron la semana pasada levantar la huelga, que cumple ya 43 días, después de que la empresa diera por cerrada la negociación con el sindicato y le diera plazo hasta el 28 de marzo para aceptar sus propuestas.
Con un firme compromiso por colaborar en el cambio al sistema de AFP, la Unión Portuaria de Chile. junto con confirmar su adhesión a la próxima marcha No+AFP que se realizará el próximo domingo 26 de marzo, llamó a todos los trabajadores del país a congregarse en dicha jornada, para así dar peso a una movilización que nuevamente buscará presionar para que, de una vez por todas, se formulen los esperados cambios al sistema de pago de pensiones.