Los movimientos sociales de los últimos años han sido exitosos en poner temas en la palestra y han logrado tomarse la agenda pública (principalmente los últimos 2 gobiernos), no obstante en la mayoría de los casos no han logrado tener una expresión en cambios estructurales dentro de las mismas demandas que representan. Así es como el Movimiento Estudiantil pese a tener un gran auge durante el 2006 y el 2011, generando un consenso en donde si bien 1 de cada 9 chilenos adhería a las demandas del Movimiento Estudiantil (Encuesta CERC, Septiembre de 2011), 6 años después nos encontramos varados en una reforma poco clara, que no presenta cambios estructurales y que en general hasta a los sectores más tibios del movimiento estudiantil les parece insuficiente.
Uno de los principales factores en que se apoyó Donald Trump en campaña –y que ahora usa para justificar absurdas medidas anti-inmigrantes, altos impuestos a las importaciones y otras– fue la promesa de reducir la pérdida de empleos.
La columna de esta semana de Andrés Benítez,
La nominada candidata a la presidencia de la república, Carolina Goic, que seguramente será confirmada por la Junta Nacional de la Democracia Cristiana, en el mes de marzo, es la mejor salida para ese Partido, en plena decadencia. Esta candidata es atractiva, conciliadora, decente y siempre dispuesta al diálogo y a la apertura.
Desde un comienzo de la huelga de los trabajadores de Minera Escondida, y aún antes, ya contaba con el rechazo de los grandes medios de comunicación e incluso del gobierno, sosteniendo que afectaría en 1% el Imacec y el crecimiento económico en general. Todos, tanto los medios de comunicación, como el gobierno y los gremios mineros, dejaban sibilinamente entender que la culpa de la huelga y sus consecuencias la tenían los trabajadores de La Escondida, con sus reivindicaciones desmedidas para el estado actual de la minería del cobre y de la economía del país.
La historia en sus grandes ciclos es previsible. Sin embargo, sus avatares al interior de estos son difíciles de anticipar. Con todo, en similitud de condiciones es posible proponer hipótesis sobre cursos probables de desarrollo de una situación política determinada.
El 2017 inicio con lo que podría llegar a ser el mas grande escándalo de corrupción mundial con una astronómica cifra de 3.336 millones de dolares; el caso Odebrecht está lleno de multimillonarios sobornos, desfalcos de gran escala y detrimento del patrimonio publico, manipulación y trafico de influencias en Brasil Perú, Panamá, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Angola, Ecuador, Argentina, Guatemala, México, Mozanbique y, con el fin de hacerse a millonarios contratos en estos países.
El viaje del fiscal nacional Abbott y de la fiscal Ximena Chong a un encuentro de 11 fiscales latino americanos en el contexto de las operaciones de corrupción (cohecho, coimas, sobornos, depósitos en paraísos fiscales, boletas falsas, acciones de fraude al fisco, etc) en todo el continente de políticos por empresas brasileñas como OAS, Odebrecht y Petrobras ha sido una muy buena iniciativa de la justicia chilena.
Toda civilización se impone por la fuerza, según Michel Onfray: en la mal llamada Edad Media – invento del Renacimiento para caracterizar una época oscura entre la antigüedad greco-latina y el renacimiento – el teísmo se constituyó en la ideología hegemónica, y en las universidades, por ejemplo, la teología era el centro del saber, en que todo se explica por la existencia de un Dios omnisciente y omnipotente, y el destino consiste el lograr la vida eterna en el paraíso y, durante vida evitar las tentaciones del demonio y caer en infierno.