Apocalipsis en Estupidilandia

Los estupidilandeses están aterrados: ha aparecido el enviado de Dios que anuncia el  final de los tiempos: es un alcalde canuto y ex boxeador. ¿No estará sufriendo las secuelas de los golpes recibidos antaño? Según este alcalde, el anticristo se ha encarnado en una mujer con cara de mamá, con cabello rubio, coquetos anteojos y una sonrisa embriagadora; dice ser pediatra, es divorciada, atea, y fue un poco comunacha y hoy se muestra socialista renovada, es decir, el demonio mismo disfrazado de oveja.

Se cree más inteligente que el dios Piñera y, por eso, lo envidia. Jehová destruyó a Sodoma para las mujeres y Gomorra para los hombres, sólo se salvó Abraham Piñera, conducido por el ángel de Dios, Lavín. Parece, pero no me consta, que se escondieron del fuego el gay Marcel Proust y el vendedor de condones y píldoras abortivas del día después, el ministro Pedro García. En estas repugnantes ciudades se revolcaban los homosexuales y las lesbianas que, incluso, pidieron a Michelle poder adoptar niños o, en su defecto, cuidarlos, como la jueza Atala.

Algunos justos varones, ingenuos humanista-cristianos, han caído en los cantos de sirena de la anticristo Michelle: no saben que Dios es justo, pero vengador y los enviará, a ellos también, a la siniestra del Padre Eterno, donde arderán, como en el infierno de Dante, junto a los ateos rematados como el rotito senador Alejandro Navarro, el marxista Escalona o la anticristo Michelle; estos antiguos hijos de Dios, por ilusos, por no saber distinguir el bien del mal y por andar con rogelias compañías recibirán, diariamente, en su trasero los golpes de las tenazas del maligno. ¡Qué horror y qué calor! Aún es tiempo, grita el enviado de Dios, el alcalde Garrido, de arrepentirse, aun cuando sea escondidos en la cámara secreta: háganle la rayita a Abraham Piñera y les prometo que se salvarán. Dios siempre ha sido derechista, por eso, a la diestra de Dios Padre, cantan loas al Salvador el arcángel Lavín, Abraham Piñera, la mártir Lily Pérez y el ojitos azules Jovino Novoa.

Como la salvación es un perpetuo combate, la pregunta que hay que formularse es ¿quién ganará: la condenada anticristo Michelle o Abraham Piñera, salvado por el alado Lavín y el emisario de Dios, Garrido? ¿Cristo o Satanás? Puede usted enviar su respuesta antes del 15 de enero a la portería de San Pedro. Como premio, le prometo el fuego eterno. Es seguro que si gana la anticristo, Jehová quemará el país de Estupidilandia, para bien de la humanidad: sin estupidilandeses, el paraíso está asegurado.