El Fondo Monetario Internacional (FMI), reconoció este viernes un descontento social en Latinoamérica, y advirtió de los riesgos que dicha situación puede generar hechos de violencia. La directora y el subdirector del Departamento de América Latina del organismo de crédito, Anoop Singh y Charles Collyns, respectivamente, reconocieron un creciente sentimiento en muchos países de la región de que los beneficios de la integración a la economía global han sido distribuidos de manera desigual.
Asimismo, que se han dirigido sobre todo a los estratos de mayor ingreso, mientras los costos han sido asumidos por la mayoría de menos ingreso.
En el informe El resurgimiento de América Latina, redactado por estos funcionarios del FMI, se admite también que los habitantes de América Latina continúan expresando un alto grado de frustración con unos resultados económicos que han estado por debajo de las expectativas.
La gente está insatisfecha con el nivel de avance económico, la privatización de servicios públicos y el grado de corrupción, se agrega en el informe. y destaca que muchos latinoamericanos sienten que su país ha sido gobernado en función de satisfacer el interés de un grupo pequeño de poderosos.
Esas percepciones constituyen un riesgo que puede minar el apoyo a los programas de reforma económica desarrollados a partir de la década de los 90, que se hicieron bajo grandes promesas pero que a menudo han dado resultados decepcionantes, especialmente si se comparan con otras regiones en desarrollo, concluyó el informe del FMI.