Primer año de ZP en España: Un comienzo turbulento

{mosimage}Madrid.- Tras una elección marcada por la tragedia y la entrada triunfal al Palacio de la Moncloa con medidas populares, los días de vino y rosa pueden empañarse para José Luis Rodríguez Zapatero. Una lección que los candidatos presidenciales a La Moneda deberán tener en cuenta al momento de acceder al sillón presidencial.

Como si se tratara de un ave fénix, el debate ha vuelto a los cafés españoles y a los bares de tapas que pueblan las ciudades de la península ibérica. Una situación muy similar de participación ciudadana a la que vive hoy día Chile, donde una mujer lidera las encuestas de intención de voto y los candidatos presidenciales de los diferentes pactos políticos critican en forma bestial los pilares de un “país modelo”. Pero en el caso español, el gran culpable de que comente la calle es José Luis Rodríguez Zapatero (ZP), quien al asumir la presidencia, cambio la tendencia arisca que se veía en los españoles frente a las acciones políticas del gobierno de turno.

La verdad es que la llegada del PSOE sin mayoría absoluta, o sea teniendo que negociar con todas las fuerzas políticas y teniendo que apoyarse en otras para generar acuerdos, en general ha dado aire fresco en la política española.

Luego de ocho años del Partido Popular en el poder y con un José María Aznar muy soberbio que mantuvo estancados, sin vía de solución una serie de temas políticos y sociales que preocupaban al país, el gobierno socialista de ZP (sigla utilizada para competir en las elecciones pasadas) ha decidido enfrentarlos provocando una serie de polémicas en el país.

Gestión con guiños a la galería

En su primer golpe político Rodríguez Zapatero sorprendió a todos los españoles, en una actitud similar a la Ricardo Lagos cuando voto no a la invasión de Irak, al cumplir la promesa de retirarse de territorio árabe realizada antes de las elecciones. La brusca decisión, que implicó la salida de 1.800 hombres de una situación muy peligrosa, si bien es un punto a favor para ZP también le generó “dolores de cabeza” al colgársele el cartel de “enemigo” de la administración neoconservadora de George W. Bush.

A su vez, la salida de la antigua Mesopotamia ayudó a recomponer las relaciones con el eje de la Unión Europea (Francia – Alemania), que Aznar había quebrado al apoyar la guerra de Irak. El catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Alejandro Pizarroso sostiene que “o tú tienes buenas relaciones con Francia o todo el sistema español cae en depresión, al ser ellos nuestro principal socio comercial. Sin embargo, ZP esta superando bien la crisis con EE.UU e intenta recuperar su confianza y esto se logrará a medida que se den los pasos adecuados o que el PSOE apoye la OTAN”.

Luego de esta gran jugada, el líder socialista activa en los primeros meses de su programa una medida social de choque contra la tradición católica española: el matrimonio Gay. Este logro, que en nuestro país sería casi imposible por ser la cultura conservadora más fuerte de Latinoamérica, le aumenta la popularidad en los círculos progresistas pues consigue en el parlamento que los derechos que buscaba el poderoso colectivo de Gays-Lesbianas y que estaban limitados, sean aprobados. 

Sin embargo el inhumano espectáculo mostrado en Ceuta y Melilla, comunidades españolas en territorio Marroquí, por 600 africanos Subsaharianos que intentaban saltar vallas de púas buscando una mejor vida en la Europa desarrollada y que eran devueltos por las fuerzas fronterizas españolas al desierto sin comida ni agua, se podría determinar como el inicio de la baja en los bonos de Zapatero. La muerte de 5 personas chocó con la opinión pública española y debilitó su gestión, especialmente por la propaganda de las ONGs que lo culpaban de realizar pocas gestiones para salvar la vida de los inmigrantes ilegales.

El caso de de España y Marruecos tiene una similitud importante con la relación entre Chile, Bolivia y Perú en cuanto a que son países en constante crispaciones y con problemas históricos-territoriales irresueltos, especialmente en Ceuta-Melilla.

Pese a todo ello, se busca cooperación entre ambas naciones y el Congreso de los Diputados ve favorable generar un acuerdo de largo plazo, al estilo del asumido entre Gran Bretaña y  China con respecto a Hong Kong. Aquello podría ser una idea para solucionar el problema de Arica con los altiplánicos.

Estatuto Catalán favorece a la oposición

Definitivamente, el jardín espinoso en que se metió Rodríguez Zapatero, hace unas semanas atrás, al impulsar el nuevo Estatuto catalán ha sido determinante para bajar en las encuestas. Dos puntos muy polémicos en el texto legal de reforma al Estatut, en el cual se habla de Nación Catalana, con mayores poderes autonómicos, y que plantea gestionar sus propios impuestos, dio fuerzas a una oposición muy venida a menos frente a la administración socialista.

Según una encuesta realizada por el diario El Mundo, el 68 por ciento de los españoles se oponen al término Nación para Cataluña que plantea este nuevo Estatuto y más del 66 por ciento opina que el sistema de financiación es insolidario. La verdad es que la permanente postura independentista de los catalanes y de los Vascos, que también deben negociar su reforma estatutaria, “cabrea” constantemente al resto de los españoles y eso ayuda a los populares que gastastaron medio millón de euros en una campaña para solicitar un referéndum en toda España al considerar que la reforma del Estatuto de Cataluña es, en realidad, una reforma encubierta de la Constitución

El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha declarado que “de una manera irresponsable nos ha metido a todos en un lío, empezando por él mismo, el presidente del Gobierno” y manifestó que “todos tenemos la obligación de defender el marco constitucional que nos dimos en su día, que se basa en la unidad nacional, en la soberanía nacional y en que haya un Estado viable, cohesión social y que los ciudadanos sean iguales en derechos, obligaciones, deberes y a la hora de recibir prestaciones”, afirmó.

El secretario general socialista en el Congreso, Diego López Garrido, criticó que los populares se gasten medio millón de euros -“un dinero muy mal empleado” y tildó la  campaña de “cruzada que divide y enfrenta”. “Podría hacer cosas más útiles”, lamentó. “Es muy llamativo que una fuerza política se gaste el dinero en impedir que haya debate”, añadió.


El tema de entregar más autonomía a las comunidades que conforman el Estado Español es un gran ejemplo que deberían considerar por nuestros líderes políticos. La descentralización de las administraciones, como demuestra la experiencia española, es un gran salto hacia el desarrollo de cada región porque les impulsa la gestión adecuada se sus recursos como también generan una identidad propia que da color al conjunto del país. Ello también podría aplicarse para calmar la incesante búsqueda de independencia del pueblo mapuche.

La economía bien pero con sobresaltos

La economía no ha sufrido cambios entre la gestión del popular Rodrigo Rato o del ahora ministro de economía, Pedro Solbes. España tiene pleno empleo y va bien porque no depende de lo que haga un gobierno u otro ya que al igual que en Chile, esta inmersa en una economía global capitalista.

Para secretario de Comunicación de Comisiones Obreras (CC.OO) y portavoz, Fernándo Lezcano,  grupo sindical más importante de España, un punto de conflicto entre el gobierno y los trabajadores es el nuevo estatuto de los trabajadores que propone la idea de abaratar el despido para favorecer que los empresarios puedan dar mayor cantidad de contratos indefinidos. “A nuestro modo de ver la posición gubernamental en este terreno se asemeja más a las demandas empresariales que a las sindicales y, así, casi todas ellas apuntan más hacia el abaratamiento del despido y a una mayor indefensión normativa de los trabajadores y trabajadoras que a verdaderas medidas para combatir la precariedad, que cabe recordarlo, era el verdadero objetivo de esta negociación”, señaló.

Para Alejandro Pizarroso eso es un tema discutible. “Me asusta que un gobierno socialista propugne un estatuto que haga más fácil el despido pero si se asegura que se va  multiplicar por dos el número de contratos fijos y va a desaparecer el empleo precario creo que sería bueno para el país”, acotó.

A lo anterior debemos sumar el problema de la vivienda que es muy poco asequible debido a los altos de sus precios de alquilar o de propiedad. En ese sentido hay un problema gravísimo de especulación del suelo por parte de las administraciones públicas como fuente de financiación de otros proyectos. Eso ha encarecido la vivienda de tal modo, que hoy día es imposible tener 25 años y querer casarse sin empeñar la mitad del sueldo por 30 años para comprar un “cuchitril” a 50 Km. del trabajo. El fenómeno de la vivienda también afecta al joven español porque su generación permanece en la casa de los padres hasta los 30 años, lo que los psicólogos llaman fenómeno canguro, provocando modificaciones de carácter social y de opinión pública importantes.

El Ministerio de Vivienda quiere tomar cartas en el asunto y pretende combatir la especulación inmobiliaria a través de una Ley del Suelo, en la que se impone a los propietarios de pisos vacíos el deber de ocuparlos o alquilarlos. La solución esta siendo buscada por el gobierno socialista pero la tendencia es imposible cambiarla de un día para otro.

La idea no gustó para nada al presidente del PP, Mariano Rajoy, que subrayó que da la sensación de que a alguien del gobierno le falta un tornillo. “A estas alturas de la vida que aparezca en un anteproyecto de un texto del gobierno que se van a expropiar los pisos vacíos. Esto no pasa ni en Cuba. Es absolutamente sorprendente y surrealista”, añadió.           

Así se configura España. Con problemas muy similares a Chile pero con soluciones mucho más directas y privilegiando el debate para que todos los sectores de la sociedad queden representados en los acuerdos.