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Agosto 19, 2026

Arde París: un sólo involucrado, Sarkozy

{mosimage}La muerte de dos adolescentes electrocutados hace una semana mientras  escapaban de la policía en la periferia parisina de Clichy-sous-Bois detonó una secuencia de violencia con un solo nombre: Nicolas Sarkozy, el ministro del Interior de la tolerancia cero.

Sarkozy ha hecho de la lucha contra la delincuencia el caballo de batalla para perfilase como futuro presidencial, lo que no ha hecho más que apagar el incendio con bencina con su represión a toda hora que derivó en la rebelión. Mientras tanto se incendiaron 600 vehículos, algunas municipalidades, comisarías y colegios. Por inaceptables que sean, sus actos son parte de un malestar social alimentado de excusión, miseria e injusticias. “Joven, pobre, sin empleo … musulmán”, con estas palabras el diario berlinés Tagesspiegel define a las víctimas  de la política interior en Paris.

La periferia francesa se sintió tocada por las palabras de Sarkozy quien pidió limpiar sus barrios con soda cáustica, para ayudar a los verdaderos jóvenes. Jóvenes que se sienten marginados porque son parte de la tercera generación de exclusión que comenzó en los sesentas cuando el gobierno construyó sus hogares en  verdaderos guetos alejados de la capital para que vivieran los en esa época  habitantes de sus ex colonias de Ã?frica del Norte y Ã?frica negra.

 
Ellos no se sienten ni franceses ni árabes, ni africanos: son presa fácil de detenciones policiales y están inmersos en unos barrios donde se concentra la promiscuidad, el desempleo y la criminalidad. Es la Legua en el país de la multicularidad, la torre Eiffel y  la champaña.


Una represión ciega y desordenada comandada por el ministro « Sarko Â» no hace más que incitar a la rebelión que y  no es más que una manifestación contra las injusticias que se palpan cuando la policía en nombre de la República los reprime. Morad un joven  contó ayer al periódico electrónico afrik.com un lamentable episodio que desde hace una semana es parte de la  rutina en los suburbios al norte de París.

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Veníamos saliendo de la mezquita, y la policía nos rodeó violentamente  y nos dejaron aparte, pero lo que más me choqueó fue cuando las mamás iban saliendo de la oración cuando empezaron a insultarlas: salgan banda de putas y vigilen mejor a sus hijos!.


La ruptura entre los jóvenes y las fuerzas del orden parece definitivamente consumada, incluso la policía ha tenido el descriterio de firmar las balas de caucho que disparan contra los jóvenes en donde se puede leer Bum, bum en tus nalgas hasta pronto Luc.


 Sarkozy y la Tolerancia Cero


En La Haine.org recuerdan que  Sarkozy  en 2003 desmanteló el modelo de policía de proximidad que había puesto en marcha el Gobierno socialista de Lionel Jospin. En clara sintonía con la campaña sobre la inseguridad ciudadana que tan buen resultado le había dado en las elecciones presidenciales de 2002, Sarkozy, entonces ministro del Interior, sustituyó este modelo, que pretendía ganarse la confianza de los habitantes de los barrios problemáticos, por una política de “tolerancia cero”, confiada a las CRS (policía anti disturbios). “La policía no está para organizar torneos deportivos sino para detener a los delincuentes. Ustedes no son trabajadores sociales”, dijo Sarkozy esa vez.


Para la secretaria del partido comunista, Marie-George Buffet en declaración al diario L’Humanité alertó a la población sobre la extrema gravedad de la situación donde las declaraciones guerrilleras con objetivos presidenciales y los propósitos estigmatizantes participan de una estrategia de tensión inaceptable. !La gente no soporta  que traten a sus hijos de canallas! .


En tanto el diputado verde Noel Mamère dijo a Le Monde  que el ministro porta una pesada responsabilidad en la explosión de los suburbios se ha comportado como un verdadero pirómano, un jefe de guerra cuando pronuncia palabras que estigmatizan.Para él, Sarkozy ha ido demasiado lejos y su demisión se ha vuelto una seria hipótesis.



“Joven, pobre, sin empleo… musulmán”, con estas palabras el diario berlinés Tagesspiegel define a los protagonistas de esta historia. Entre  los discursos de los políticos, el tratamiento de la policía y los medios que los estigmatizan en todo momento es difícil apagar este incendio que no sólo quema autos, sino que está prendiéndole fuego a una gran parte de esta sociedad postergada y que no ve todavía signos de que esto termine pronto.