google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 19, 2026

A millas revueltas: ¿Ganancia de candidatos?


{mosimage}Santiago.- La imagen del aspirante de la UDI arriba del Pica, para dar a conocer su posición ante la ley marítima peruana desde un bote, como tituló La Estrella de Arica, se transformó en un icono del aprovechamiento político en este impasse con nuestro vecino país.


En Perú y en una actitud poco autocrítica piensan que el enojo chileno  no es porque le trazaron una línea fronteriza en su territorio, sino porque  aquí exageran la nota para recolectar adhesiones en la próxima elección presidencial. Observando a Lavín, en algo tienen razón.

No pudo subirse al Morro de Arica para hacer una conferencia de prensa. Algunos mal pensados piensan que si hubiese estado el barco- chatarra Huáscar se habría subido también; sin embargo,  el candidato de la UDI Joaquín Lavín se subió al Pica y  expresó su postura de defensa de nuestra soberanía aprovechando  la coyuntura para calentar los ánimos y subirse los bonos. Piñera lo critica. Entre los dos critican a Bachelet por la famosa cena con el Presidente. Perú observa y no se mira a si mismo.

En la historia moderna y en la actualidad internacional, es normal utilizar los conflictos con países extranjeros o como dicen los argumentos fascistas, buscar al enemigo externo  para unificar a la nación y generar adeptos. Este mensaje  ha sido ocupado siempre para salvar la impopularidad de Bush, para  Galtieri en la Argentina del 82 en la guerra de las  Malvinas, para Pinochet el 78. En ambos casos  los argumentos patrióticos fueron también  utilizados para tapar las graves crisis sociales y económicas.

¿Es comparable la actitud de un ex edil desesperado  con estos históricos y emblemáticos casos? ¿O podríamos compararlo  mejor con la actitud del menoscabado  Presidente Toledo con un 8 % de popularidad tras su desastrosa gestión y creador de este proyecto de ampliación de sus fronteras marítimas? Aquí todos ganan y nadie se salva: los medios, los candidatos, los analistas internacionales, los presidentes populares y  los otros, la señora Juanita, los armamentistas y los pacifistas.

El que creó esta situación fue el   Ejecutivo peruano, encabezado por el Presidente Toledo, y desde ahí en adelante, en menor medida, se beneficia todo el resto, dañando las relaciones entre los dos países para beneficiar sectores políticos y personalidades. En Perú concuerdan con este principio, pero su falta de autocrítica  les hace olvidar  quien empezó el juego, como bien lo explica editorial del periódico Perú 21:

La avidez con que algunos políticos chilenos aprovechan el reciente impasse con el Perú con fines electorales -como la ridícula navegación de Joaquín Lavín por la bahía de Arica-, confirma que las elecciones son, en cualquier nación, el peor momento para tratar, en serio, un asunto importante y complejo como la controversia sobre un límite territorial entre dos países que, como se constata con frecuencia, tienen un pasado complicado”.

En la misma línea, el  embajador peruano Hugo de Zela, en declaraciones a El Comercio,  piensa que  la posición chilena se debe a cálculos políticos: El gobierno de Chile ha iniciado un operativo psicosocial al agitar el tema de la delimitación marítima con nuestro país, ante la reciente caída en la popularidad de su candidata presidencial oficialista, Michelle Bachelet.

La reunión entre Lagos y Bachelet fue una señal clara de apoyo a la ex ministra, al parecer una cita que ya estaba agendada, pero que igual sirvió para subirle los bonos en medio de esta situación creada en Lima y que les llegó en bandeja. En Caretas ven este encuentro como una maniobra de Lagos: Los puntos perdidos por Michelle Bachelet  estimularán en el oficialismo chileno su reacción desproporcionada (…).El tema ya se politizó en exceso y es en épocas proselitistas donde los maretazos pueden causar más daño. Es cuando se buscan votos que el patrioterismo aflora hasta empalagar.

En una situación inédita en Chile (y en Latinoamérica) un Presidente como Lagos entregará  un gobierno con un 60 % de popularidad y, posiblemente,  le pasará  las llaves de La Moneda sin problemas  a la candidata oficialista que  virtualmente ganará  en primera vuelta. ¿Puede compararse  la actitud del Presidente  Toledo (quien tiene un 8 % de popularidad, quien creó este nuevo proyecto de delimitación marítima con la reacción chilena?
 
Aquí también cosechamos

Quien también está mal en las encuestas es el candidato de la UDI Joaquín Lavín. Su excursión en bote por las aguas de Arica parecieron contagiarlo con los ánimos peruanos, pero utilizó  un condimento infantil para desmarcarse de nuestros vecinos del norte.

“El Congreso peruano pretende decidir unilateralmente que Perú es más grande y que Chile es más chico. La verdad, esa ley no vale para nosotros, yo quiero decirle desde aquí, al gobierno peruano, desde este mar, que costó la vida de nuestros héroes y que es futuro para las nuevas generaciones, que este mar no se toca”, expresó Lavín.

Para Sebastián Piñera, esta fue una maniobra  para sacar ventaja política y con el tono de unidad que le caracteriza, ( desde que irrumpió como candidato  para sacar sus propios dividendos y diferenciarse de su contrincante de la UDI) hizo un templado llamado a su compañero de la Alianza por Chile: Navegar cercano a esas aguas no ayuda en nada a defender nuestra soberanía ni a fortalecer nuestra posición jurídica, la cual es muy sólida en función de los tratados y de los convenios vigentes y no de la presencia de uno u otro candidato en la zona exclamó.

El Mandatario, con respecto al paseo de Lavín, dijo que no comentará tonteras. Asimismo el Presidente del Senado, Sergio Romero, agregó que  en un período preelectoral suceden muchas cosas, como comidas de una candidata con el Presidente o este viaje de Lavín (…) Esas son cuestiones que no se deben discutir porque empequeñecen del debate.

Por su parte el vocero de gobierno, el ministro Osvaldo Puccio, reprochó la actitud de Lavín ya que juega con asuntos delicados de carácter nacional: “Si hay algo con lo que no se puede hacer demagogia, en lo que no hay que subirse al bote que no corresponde, es con los temas de la política internacional. Pero está bien, son los chilenos los que juzgarán quiénes toman los problemas nacionales en serio y quiénes creen que los ciudadanos son lesos y hay que hacerles show para que rescaten candidaturas que están en el suelo”.