Como Joaquín Murrieta, pronto surgiran muchos Fernando Alegrias, tantos como los ojos que lo vieron. .De alli vendrán versiones de aquellos a quienes les fue contada su vida en anécdotas de distinto tipo y se construirán los fernandos del futuro. Su historia es tan larga y amplia que no se puede contener en un discurso. Fernando no es un universo; es un multiverso. Claramente, Fernando no tendria un rol en Hollywood pues no cabe en las categorías comunes de bueno o malo, tampoco en blanco o negro, sino a todo color.
Nuestro Fernando, patrimonio nacional y continental, Representante de la Real Academia de la Lengua Española para Estados Unidos, Profesor Emérito de la Universidad de Stanford, Cónsul Vitalicio de Chile en San Francisco se encuentra decorosamente viviendo sus últimos momentos en paz y dignidad acompañado y atendido con ternura y compromiso, como el se lo merece.
Ha sido un honor y un privilegio estar a su lado durante sus últimos años, representando lo que el mas ama, a Chile y a su pueblo revolucionario que sabe tanto sufrir como gozar.