Los suicidios matan más que todas las guerras

A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresa cautela respecto a las tasas de suicidio que están registrando sus países miembros, ya sea por diferencias demográficas entre unos, lo cierto para las autoridades internacionales de la salud pública es que el fenómeno del suicidio es ya responsable de más muertes al año que las producidas anualmente por el conjunto de todos los conflictos bélicos que asolan el planeta.

Con el co-patrocinio de la Organización Panamericana de la Salud y la OMS, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) lleva años sumando esfuerzos para que el mundo adquiera conciencia en un esfuerzo colectivo para evitar que las bases de datos de más muertes por suicidio continúen llenando estadísticas. Es por esto que el 10 de septiembre es reservado como un día especial con carácter internacional para la prevención del suicidio.
La OPS/OMS señala que el suicidio es una de las tres principales causas de mortalidad en todos los países del mundo entre personas de 15 a 34 años de edad. Estimados de la OPS/OMS indicaban que en el año 2000 murieron por suicidio aproximadamente un millón de personas. Pero la organización también enfatiza el hecho de que ese mismo año, un número de personas entre 10 y 20 veces superior intentaron cometer suicidio, representando con ello una muerte por suicidio cada 40 segundos y un intento de suicidio cada 3 segundos en promedio, respectivamente.
En su análisis comparativo del fenómeno del suicidio, la IASP recuerda que el número anual reportado en el mundo equivale a la cifra completa de las víctimas mortales de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, cada día del año; el equivalente a una cifra tres veces mayor que la pérdida catastrófica también de vidas causada por el tsunami asiático de diciembre del 2004. Los suicidios en el mundo superan en número al total combinado de víctimas mortales de guerras y homicidios cada año.
Expertos indican que el suicidio “se relaciona a una compleja interacción de factores causales, incluidos enfermedades mentales, pobreza, abuso de substancias toxicas, aislamiento social, pérdidas, dificultades de relaciones y problemas laborales”.
La Revista Panamericana de la Salud de la OPS publica periódicamente estudios que dan cuenta de la creciente gravedad de las tasas de suicidio en las Américas. La seriedad de la situación en varios países del hemisferio se palpa claramente en informes técnicos de la citada revista sobre casos específicos del fenómeno en México o Colombia, apenas dos ejemplos de los muchos que podrían citarse. Estados Unidos registró en el 2000 un total de 29.319 muertes por suicidio.
El aumento de los suicidios entre los mexicanos está preocupando los expertos. Gráficos que sintetizan las tasas observadas de mortalidad por suicidios en hombres y mujeres en México pintan, como en todos los países, una curva ascendente de más y más casos a medida que pasan los años. Los autores de un estudio del 2004 concluyeron que “el suicidio (en México) exige acciones inmediatas. El crecimiento acelerado de este fenómeno, particularmente entre hombres y mujeres jóvenes, debe ser una llamada de atención para implementar a la brevedad medidas tendentes a disminuir su magnitud”.

Un trabajo que analizó la magnitud del síndrome depresivo y los factores asociados con la depresión en Colombia entre los años 2000 y 2001 concluyó: “se deben poner en marcha medidas dirigidas a reducir el riesgo de depresión, especialmente en mujeres y en personas mayores de 45 años de edad”.