En conferencia de prensa realizada en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, las especialistas Patricia Hernández, médico legista, especialista en identificación de osamentas, ex- funcionaria del Instituto Médico Legal e Isabel Rebeco, Antropóloga forense, ambas con vasta experiencia en la identificación de osamentas señalaron que junto con solidarizar con el sufrimiento de los familiares de detenidos desaparecidos, consideraron que: “es de suma gravedad la forma en que se ha tratado este ultimo peritaje, creemos que es una gran irresponsabilidad de parte de autoridades que han llevado a cabo esta investigación, cuando han entregado un informe que al parecer no está totalmente ratificado, no está totalmente revisado por el ministro (Carlos) Gajardo, según el mismo ha manifestado y se le ha entregado esta noticia brutal a los familiares en forma, en primer lugar masiva, no han tenido la delicadeza ni el respeto por ellos para entregarlo en forma individual a cada familia, explicando el método, explicando cuales han sido los resultados para cada caso”.
“Los métodos en antropología forense, odontología y medicina forense –precisaron- son absolutamente válidos y vigentes al día de hoy. Yo trabajo para el equipo de expertos de Naciones Unidas. Todos los años desde el año 1992, he viajado a distintos lugares del mundo a participar en misiones organizadas por Naciones Unidas u otros organismos internacionales de Derechos Humanos y seguimos utilizando las mismas tablas de estatura, seguimos utilizando los mismos moldes de sínfisis púbica para determinar edad y seguimos utilizando las mismas técnicas y métodos para identificar y en ningún caso, en ningún lugar del mundo, hemos reemplazado estas técnicas por el ADN. Solamente hemos considerado necesario utilizarlo cuando los antecedentes antropológicos y odontológicos no son suficientes para corroborar con forma certera una identidad. Por lo tanto, hasta el día de hoy, año 2006, siguen siendo vigentes”
Afirmaron que llevan más de cinco años de experiencia cada uno de los peritos que vienen trabajando en el Patio 29 y que lo han hecho ininterrumpidamente.
Frente a la pregunta que describe la existencia de dos informes, dos peritajes que son discrepantes, uno entregado por ambas , con unas técnicas de reconocimiento y otro que entrega el Servicio Médico Legal con otras técnicas, el ADN mitocondrial, la antropólogo Isabel Rebeco precisó que “ lo más válido, en este momento para zanjar las diferencias entre ambos peritajes que tiene a disposición el ministro Gajardo, sería conveniente que se hiciera asesorar por peritos extranjeros, antropólogos y odontólogos que realizaran y revisaran nuevamente los peritajes que nosotros hicimos y que consideraran todos los antecedentes que nosotros en ese momento tuvimos a la vista, que eran radiografías, historias clínicas y fichas antropomórficas entregadas por los familiares de cada una de las víctimas”.
Agregando que también estarían de acuerdo en la conveniencia de hacer un peritaje de ADN, en este caso de ADN nuclear, que es una técnica desarrollada en los últimos años en el extranjero y que es de alta confiabilidad en comparación con el ADN mitocondrial, también realizada por un laboratorio extranjero, independiente, que tenga Certificación Internacional y que sea probadamente de gran experiencia en el peritaje de osamentas, que es distinto a los peritajes que se hacen de ADN con partes blandas.
Las especialistas reconocen haber trabajado con distintos métodos, tales como el método antropológico, odontológico, médico, y esos métodos tienen un cierto grado de certeza. No existe todavía el método, -explicaron- como para identificar osamentas que tenga el 100% de certeza. Pero sí existen ciertas características específicas que son irrepetibles.
Ante la pregunta si con los métodos existentes hoy, ¿existe algún grado de certeza que los familiares realmente puedan llegar a saber, si corresponden los cuerpos a los de sus deudos?
Patricia Hernández señaló que existen las mismas certezas que antes. “Ahora está desarrollado el ADN nuclear, pero en la gran mayoría de los casos, cuando se puede hacer un diagnóstico de identidad con la parte antropológica, odontológica y médica, en que pueden haber datos muy importantes, como para poder contrastar, se hace el diagnóstico con esto, y con un alto grado de certeza. Y en ese sentido, los familiares tienen también que entender, o sea, que esto es así, no existe algo del 100%”
Lo que han cuestionado, señalan, es la forma en que se llevó a cabo esta revisión. Primero, dando a conocer informes que no existen. Por lo menos, a los familiares no se les entregaron (por escrito o en un documento), se les dice en una Asamblea General (de la AFDD), “sin haber tenido la delicadeza de hacer una citación uno a uno, como fue, por ejemplo, cuando se entregaron los datos de la Mesa de Diálogo, en que a cada familiar se le fue diciendo, a cada familia se les reunió y con todo el tiempo, y el respeto que ellos se merecen, fueron informados cabalmente de la información que había salido en esos momentos”.
Consideran que así como en la Unidad de Identificación (SML) se daban el tiempo para que cada familia preguntara todo, viera la osamenta si quería verla, revisara la ropa, volviera a preguntar, volviera a entrar a la sala donde se encontraba su familiar, dándoles toda la tranquilidad y todas las posibilidades de que saliera de cualquier tipo de duda, así también, debió hacerse en estos momentos.
En segundo término, creen que el haber dado a conocer un informe que no está revisado y no está validado por la autoridad que lo ordenó, que es el magistrado, es de una tremenda irresponsabilidad, para luego decir que lo tiene que estudiar. Antes, debió haber tenido una sentencia, haber ponderado todos los informes y haber decidido caso a caso. No son 48 como un conjunto, sino que cada uno de los casos, tiene antecedentes propios distinguibles, algunos con altos grados de confiabilidad, otros podrían ser cuestionables, si el magistrado lo considera así, y para eso podría pedir nuevos antecedentes.
Por lo tanto, el daño provocado a toda la comunidad nacional y en especial a los familiares es irreparable y va a costar mucho, que esta labor de identificación en los próximos casos que se realicen en nuestro país, puedan tener confiabilidad y al mismo tiempo darle tranquilidad a los familiares, que es lo que ambas esperaban.
