El 29 de noviembre de 1947, y ante la marcada necedad de Gran Bretaña como potencia mandataria en
Como lo venimos planteando desde 1948-, sumamos nuestra voz a la de quienes trabajan por construir una paz justa, democrática, estable y duradera en Medio Oriente con la convicción de que es impostergable la creación de un Estado Palestino con todos los atributos de la soberanía y un paralelo reconocimiento explícito de todos los países del mundo –incluyendo los árabes y musulmanes- a la existencia plena del Estado de Israel, con fronteras seguras.
Entendemos que es un paso muy importante en aras de la consecución de la tan ansiada paz en la región. , basándose en las fronteras del año 67, con mínimas modificaciones limítrofes que acuerden las partes, desocupación y evacuación de los asentamientos israelíes en territorios ocupados, Jerusalén capital de los dos estados y solución negociada de la situación de los refugiados, y bajo el principio político de “Dos pueblos en dos estados soberanos”.
La región sigue siendo un punto neurálgico y estratégico en los proyectos de dominación de las grandes potencias y las sucesivas crisis internacionales incrementan esa situación. En ese escenario, ¿cómo pueden soñar los pibes israelíes con el porvenir, si pende sobre sus cabezas una amenaza constante?, ¿cómo pueden imaginar su mañana los pibes palestinos si su presente es un campo de refugiados con un horizonte de desamparo y miseria?
Estamos convencidos que la aprobación de ésta iniciativa Palestina brinda al mundo una gran oportunidad que permitirá garantizar la paz a partir que ambos países deban ajustarse a tratados internacionales, contar con garantías y obligaciones claras estipuladas en leyes internacionales, incluidos los derechos humanos, apostando al diálogo y al respeto, evitando la intolerancia política y la violencia irracional.
Es hora de terminar con las amenazas y chantajes -terrorismo, guerra, atentados- que extorsionan a los pueblos y no les posibilitan vivir y desarrollarse en paz.
Las fronteras deben ser puntos de encuentro, puentes entre los seres humanos y no materia de discordias o enfrentamientos.
Solo así estará asegurado el futuro de Israel, la posibilidad de una vida digna para todos sus habitantes y el desarrollo de todos los pueblos de la región.
Por la paz definitiva en Medio Oriente.
Dos pueblos . Comisión Directiva de
adherida al ICUF
* Profesor Universitario de Historia Argentino y Presidente de