El decadente Partido Democrata cristiano aprovechó de la popularidad de la candidata a la presidencia de la república, Michelle Bachelet, en las elecciones de 2013, para conseguir un sinnúmero de cargos parlamentarios que jamás los hubieran obtenido con sus propias fuerzas.
Se ha comprobado que los Walker carecen de calidad moral y de incapacidad para aceptar la verdad de los hechos ahora, el senador Ignacio Walker niega haber conocido y participado en el programa de gobierno.
Durante los tres últimos años de gobierno de Bachelet la mafia democratacristiana, especialmente sus dirigentes, han jugado el no muy digno papel de Quinta Columna o de Caballo de Troya.
Mariana Aylwin, Gutenberg Martínez, Los tres parlamentarios Walker, Soledad Alvear, Eduardo Aninat, y otros tantos, todos ellos conservadores y podridos de momios, se han dedicado a convertirse en los mejores opositores al gobierno de Bachelet. Esta actitud de sabotaje al programa no es rara en la historia de la Democracia Cristiana.
En ese Partido siempre ha existido un sector de derecha que, por ejemplo, en los 60, se aglutinaba en sector freísta y en la tertulia de la Revista Política y Espíritu. Algunos de estos personajes colaboraron activamente con la dictadura de Augusto Pinochet, entre ellos destacan Juan de Dios Carmona y William Thayer. La derecha democratacristiana nunca se ha atrevido a aliarse directamente con los partidos políticos más reaccionarios, pues los militantes rechazarían esta postura radicalmente, y esta es la razón por la cual eligen el camino propio para evitar cualquier contacto con la izquierda, pues son rabiosamente anticomunistas, pero muy hipócritamente lo niegan, alegando que la Democracia Cristiana es el camino para superar el comunismo, especialmente en los sectores proletarios.
La alianza entre comunistas y democratacristiana en esta época, en que predomina el neoliberalismo, sólo sería posible si los comunistas se convirtieran en neoliberales y los democratacristianos en comunistas, lo cual entraría en el plano de lo absurdo. Esta es la razón por la cual la Nueva Mayoría fue un matrimonio con incompatibilidad insalvable de caracteres, lo cual conlleva a que el divorcio sea la mejor forma de terminar con las desavenencias.
En los años, cuando rebeldes y terceristas formaban parte de la Democracia Cristiana, fue posible pensar en una unión social y política del pueblo, pero hoy, con un Partido corrupto, sin ideología, sin sentido histórico, sin proyecto y que sólo persigue el reparto del botín del Estado, llevándose para sus militantes los mejores cargos en el gobierno, esta alianza de partidos que los cacatúas de los periodistas llaman de “centro izquierda”, sólo puede interpretarse como una broma de mal gusto. Cabe preguntarse ¿qué tienen de izquierdistas los “socios listos”, o los PPD y, aún más, los radicales y, muchísimo menos los democratacristianos?
La Democracia Cristiana se ha caracterizado por mantener en su seno distintas fracciones: en tiempos republicanos, allá por los años 60-70, estas divisiones correspondían a razones ideológicas – rebeldes, chascones, guatones, terceristas, oficialistas, Izquierda Cristiana – que, por lo regular conllevaban, como correlato, a una política de alianzas, incluso, en los años 40, el Congreso llamado de “los peluqueros”, planteó una división entre quienes querían una alianza con los conservadores apoyando a Eduardo Cruz-Coke, y los que apoyaban al radical Gabriel González Videla, candidato también de los comunistas. En esa época, el don Bernardo Leighton esbozó una idea tan radical como la de la “democracia proletaria”.
Con el derrumbe electoral de la Nueva Mayoría en las elecciones municipales del domingo 23 de octubre de 2016, ha quedado abierto el camino para el grupo democratacristiano partidario del camino propio. Por desgracia, esta idea tiene una funesta historia y peor futuro, pues trae el recuerdo del período en que la Democracia Cristiana gobernó sola, durante el mandato de Eduardo Frei Montalva, y que terminó dividiéndose con el nacimiento del MAPU y, posteriormente, de la Izquierda Cristiana.
Los derechistas democratacristianos saben muy bien que de adoptarse el camino propio, el Partido se fraccionaría y, a lo mejor, seguiría el camino de su congénere italiano.
Hasta el momento, a la banda de los Walker y su comparsa Martínez-Alvear, Pérez Yoma, Aninat y otros conservadores, se les presentan dos caminos: el primero, apoyar a Alejandro Guillier y unirse a los radicales – como otrora ocurriera con la Falange Nacional, durante los gobiernos de Juan Antonio Ríos y Gabriel González Videla -. Como se puede ver, a pesar de que me cuesta aceptarlo como historiador, “la historia se repite de tragedia a comedia”, frase que Carlos Marx le copió al genial Víctor Hugo, más entretenido que el hegeliano alemán. El segundo camino consiste en llegar hasta el final de la primera vuelta con candidato propio, que puede Ignacio Walker, Mariana Aylwin o Carolina Goic, con los funestos resultados que se pueden prever. (Me permito remitir el lector a revisar los cuadros que acompañan este artículo, en los cuales se demuestra la creciente y continua pérdida a apoyo electoral a este Partido que, en 1965, fue un Partido único y con 82 diputados para 150 escaños, y con más del 44% de los votos. Hoy, en 2016, cuenta apenas con el 10% de apoyo electoral.
Falange Nacional y Democracia Cristiana 1941 – 1971
Elección |
Total inscritos |
Total Votantes |
Votos obtenidos |
% |
1941 |
575.625 |
450.248 |
15.553 |
3,4 |
1945 |
641.495 |
449.930 |
11.565 |
2.6 |
1949 |
591.994 |
464.872 |
18.221 |
3.9 |
1953 |
1.284.159 |
779. 714 |
22.853 |
2,9 |
1957 |
1.284.503 |
878.226 |
82.710 |
9.4 |
1960 M |
1.769.681 |
1,229,503 |
171.503 |
13,9 |
1961 |
1,858,980 |
1,358,676 |
213.468 |
14,4 |
1963 M |
2570.409 |
2,068.463 |
455.522 |
22,0 |
1965 |
2,920,615 |
2, 353,123 |
995,187 |
43,3 |
1967 |
3,073,992 |
2,343,287 |
836,959 |
35,6 |
1969 |
3,244,892 |
2,460,129 |
716.398 |
29.8 |
1971 |
3,792,682 |
2.835,402 |
729,398 |
25,7 |
Elementos a analizar
Crecimiento potencial de la DC en %
1957 |
9,4 |
1957 – 1965 |
1960 |
13,9 |
30 ,02 % |
1961 |
14,4 |
|
1963 |
22,00 |
1961-1963 |
1965 |
43,3 |
Aprox un 8 % |
Declive 1965 – 1971
1965 |
43,3 |
1965-1971 |
1967 |
35,6 |
28,3 % |
1969 |
29,8 |
1969-1971 |
1971 |
25,7 |
3,9 % |
En votos
1957- 1965
1957 |
82 710 |
1965 |
995.187 |
Diferencia |
915 000 |
1965-1971
1965 |
995.187 |
1971 |
729 398 |
Perdida |
280,000 |
Mapu 1973
5,6 %
Izquierda Cristiana 1973
2,70 %
% dentro del partido federado de la UP
DEMOCRACIA CRISTIANA 1973-2013
PARLAMENTARIAS DIPUTADOS
AÑO |
VOTOS |
% |
ESCAÑOS |
1973 |
1.055.120 |
29.07 |
50 |
1989 |
1 766.347 |
25.99 |
38 |
1993 |
1,827,373 |
27.12 |
37 |
1997 |
1,331.745 |
22,28 |
38 |
2001 |
1,162,210 |
18,92 |
23 |
2005 |
1 354.631 |
20,78 |
20 |
2009 |
931.789 |
14,24 |
19 |
2013 |
965,364 |
15,56 |
22 |
EN 1973 LOS DIPUTADOS ERAN 150
PÉRDIDAS EN ELECCIONES DE DIPUTADOS
EN VOTOS |
% |
DIPUTADOS |
862,000 |
15 |
28 |
Se consideran las cifras más altas
VOTOS AÑO |
% |
ESCAÑOS |
1989 |
1973 |
1973 |
PÉRDIDAS SIGLO XXI
VOTOS |
% |
ESCAÑOS 2001 |
197.000 |
5,7 |
1 |
|
|
|
SIGLO XXI DESDE LOS PICOS HISTÓRICOS
AÑO 2005 |
% 2005 |
ESCAÑOS 2001 |
389,000 |
5 |
MAS 1 |
MUNICIPALES ALCALDES
AÑOS |
VOTOS |
% |
ALCALDES |
2004 |
1.382.185 |
21,90 |
90 |
2008 |
1,143,398 |
17.98 |
59 |
2012 |
915.035 |
16,51 |
56 |
2016 |
561,041 |
11,80 |
43 |
CONCEJALES
AÑO |
VOTOS |
% |
CONCEJALES |
PERDIDAS |
1992 |
1.854.679 |
28.93 |
643 |
CONCEJALES |
1996 |
1.854.651 |
28,93 |
580 |
242 |
2000 |
1.408.445 |
21,62 |
509 |
VOTOS |
2004 |
1 243.220 |
20.30 |
456 |
1 .280.000 |
2012 |
694.394 |
13.OO |
323 |
% |
2016 |
580.347 |
12,77 |
402 |
16 % |
TRES TERCIOS HISTÓRICOS
DERECHA
1961 |
30 % |
1965 |
13 % |
1969 |
20 % |
Centro
1961 |
40 % |
1965 |
60 % |
1969 |
40 % |
Izquierda
1961 |
25 % |
1965 |
25% |
1969 |
27 % |
Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)
26/10/2016