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Agosto 18, 2026

Millares exigen en EE.UU. el cierre de la Escuela de las Américas; en Chile, Ravinet la defiende

 Nueva York.- Miles de manifestantes, que incluían a integrantes de la resistencia contra los golpes de Estado y represiones en América Latina, se congregaron frente a la sede de la Escuela de las Américas para exigir el cierre de la institución donde se ha capacitado a oficiales militares, entre ellos, los que perpetraron la asonada en Honduras y los involucrados en juntas castrenses, masacres, torturas y represión por todo el hemisferio.

En esta vigésima acción anual convocada por el Observatorio de la Escuela de las Américas (School of the Americas Watch, SOAW) frente al Fuerte Benning en Georgia, sede de ese centro de adiestramiento, ahora renombrado Western Hemisphere Institute for Security Cooperation, se realizó una manifestación en la que participaron el obispo Thomas Gumbleton de Detroit, el presidente nacional del sindicato automotriz UAW Bob King y miles de estudiantes, líderes comunitarios, activistas de solidaridad internacional, religiosos y también víctimas de los egresados de esta escuela del Departamento de Defensa dedicada a capacitar a oficiales latinoamericanos.

El gobierno estadunidense insiste que durante los últimos años se ha modificado el programa de capacitación de la escuela para enfatizar el respeto a los derechos humanos y la democratización.

Los organizadores y oradores señalaron que el golpe militar en Honduras del 28 de junio del año pasado fue encabezado por el general Romeo Vásquez Velásquez, jefe del estado mayor, y el general Luis Prince Suazo, comandante de la fuerza aérea, ambos egresados de la Escuela de las Américas, y que esos sucesos forman parte de un patrón de acciones antidemocráticas de los ex alumnos de esa institución en América Latina durante las últimas décadas.

Formadora de represores
Agregaron que el incremento de la participación militar directa de Estados Unidos en Colombia, y también la creciente militarización de la guerra contra las drogas en México, Colombia y Centroamérica resultan en cada vez más abusos y violaciones de los derechos humanos por elementos militares, y que esta institución juega un papel central en esas políticas.
Nos corresponde obligar a los responsables a rendir cuentas; presionar por el cierre de la Escuela de las Américas y por un cambio en la política exterior de Estados Unidos. Demasiados han muerto y continúan sufriendo a manos de los egresados de este instituto, declaró el religioso Roy Bourgeois, fundador de la SOAW.

Entre los oradores estaba Alejandro Ramírez, integrante de la resistencia al golpe de Estado en Honduras en 2009, quien después de que el gobierno estadunidense inicialmente le negó la visa, logró viajar a Georgia luego de que agrupaciones aplicaron aquí presión al Departamento de Estado para permitirle el ingreso al país.

El sacerdote Jesús Alberto Franco, defensor de los derechos de las comunidades afrocolombianas, indígenas y campesinos, se sumó a la acción y afirmó: Podemos cargar cruces o asegurar que ya no se tengan que hacer cruces en memoria de las víctimas de las políticas militares.

El programa de fin de semana incluye foros y talleres, en los cuales participarán activistas de varios países latinoamericanos junto con sus contrapartes estadunidenses, y también organizaciones inmigrantes como la Coalición de Trabajadores de Immokalee.

Esta mañana hubo una protesta frente a un enorme centro de detención de inmigrantes en esa misma zona de Georgia. Los organizadores de la movilización resaltaron que muchos inmigrantes llegan a este país huyendo de acciones de los egresados de la Escuela de las Américas en sus países.

Hubo acciones de protesta simultáneas en 14 países de América Latina, informó la SOA a los medios de comunicación.

Al culminar el día con la acción de desobediencia civil, fueron arrestadas unas 25 personas, aunque se reportaron al menos seis casos en que se hizo uso de fuerza excesiva por la policía local, informó Hendrik Voss, de la SOAW, a La Jornada. Este domingo concluye el evento con una marcha fúnebre en memoria de las víctimas de los egresados de la escuela.

Más de 60 mil militares latinoamericanos han sido adiestrados en la Escuela de las Américas durante más de 60 años (la institución fue fundada en 1946 en Panamá), que incluyen una larga lista de oficiales responsables de graves abusos de derechos humanos.

Entre los egresados se cuentan por lo menos 11 dictadores militares, entre ellos Efraín Ríos Montt de Guatemala; Roberto D’Aubuisson, de El Salvador, y Leopoldo Galtieri, de Argentina.

Según la SOAW, en su revisión de documentos oficiales de los capacitados en la escuela castrense y reportajes en los medios, en México por lo menos 18 de los militares de alto nivel que participaron en operaciones contra la población civil en Chiapas, Guerrero y Oaxaca son egresados del instituto, incluyendo a Juan López Ortiz, quien comandó las tropas mexicanas en la masacre de Ocosingo, en 1994.

Además, un tercio de los desertores del batallón militar mexicano que formaron la agrupación del narcotráfico Los Zetas fueron capacitados en la SOA (mayor información en www.soaw.org).

  Pese a las críticas, Ravinet la defiende

El ministro de Defensa, Jaime Ravinet, defendió ayer el envío de soldados a la Escuela de las Américas, pese a críticas de organizaciones nacionales de derechos humanos durante la visita del secretario estadunidense de Defensa, Robert Gates. Las agrupaciones calificaron de intolerable la preparación militar de efectivos chilenos en la institución.
La Escuela de las Américas no es lo que fue. Ha habido una gran evolución en esta materia y muchos lamentablemente siguen atados a los fantasmas del pasado, dijo Ravinet. Subrayó que “la participación de soldados chilenos en programas de training con Estados Unidos es muy importante y lo vamos a seguir haciendo”.

La presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Alicia Lira, recordó que la Escuela de las Américas, que actualmente funciona en Georgia bajo el nombre de Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad, entrenó en técnicas de resistencia antisubversiva a los ejércitos de las dictaduras latinoamericanas durante la guerra fría.

Estados Unidos nos está apoyando en este proceso que ha emprendido el gobierno del presidente (Sebastián) Piñera de revisar la planificación de la política de defensa, dijo Ravinet. Obviamente queremos que Sudamérica siga siendo zona de paz y Estados Unidos apoya cualquier iniciativa de transparencia en la compra de armas en la región, declaró Gates a la prensa en compañía de su anfitrión Jaime Ravinet. El porcentaje de gasto militar en Sudamérica es entre los más bajos en el mundo.

Estados Unidos ha descartado en varias ocasiones la noción de una carrera de armas en la región, aunque el Pentágono ha mostrado inquietud sobre la transparencia de compras de países como Venezuela. El presidente Hugo Chávez, a su paso por Rusia en una reciente gira, anunció que quería construir la primera central nuclear en la historia venezolana, con apoyo de Moscú. Ciertamente, no tenemos objeciones al derecho de poder nuclear civil, reiteró Gates. Pero los países deben realizar esos pasos dentro del marco del Tratado de No Proliferación Nuclear, agregó.

Gates y Ravinet se reunieron aproximadamente una hora, en la Escuela Militar de Santiago, tras una ceremonia de recepción con honores militares. Ambos secretarios de Estado viajarán el domingo a Bolivia para participar en la IX Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, que se realizará en Santa Cruz a partir del lunes.