google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

No piense señor Piñera que todos no pensamos

La racionalidad del chileno actual se logra derrumbar con palabras dulces, con cheques de cinco millones de pesos, con cuecas y misas. La tragedia habla por si sola.

No son los apóstoles que han traído un mensaje a la tierra sino que son los señores que han convertido a Chile en mineros. La tierra no habla con pobres o ricos… la tierra nos hunde y seguirá hundiendo cada sujeto que camine sobre ella.

El desierto y la ciudad son dos cosas iguales. El primero o el segundo se encuentran en territorio chileno por lo tanto el sufrimiento es nacional.

Un terremoto y un derrumbe de una mina han cambiado mil cosas en los chilenos. Hoy las minas son un evento que deja millones de ganancias a las televisiones, a los diarios y radios.

Sabemos que los 33 mineros son parte de los sufrimientos que vive el trabajador chileno…, pero la prensa esconde y desintegra la dignidad de los trabajadores.

Recuerdo el tiempo de la Unidad Popular. Bajo el gobierno de Allende no hubo derrumbes de minas…, no compramos lágrimas o elaboramos camisetas a luca pa’ los regalones. Es la verdad que duele a los ultras de la información porque andan cegando un pueblo que aún vive el trauma del pasado.

Ahora se ha decidido sepultar la realidad y entregar a la patria un bastón blanco… porque, shilenos, desde hoy todos se han convertido en ciegos.

A la cresta los artículos arreglados del Mercurio y del servilismo nacional, a la cresta los pensamientos de filosofía la mierda los saludos Zamorano que manda a los mineros… porque la esencia de un pueblo no se compra con chocosos o palabras bonitas.

En Chile, lo sabemos, se está corriendo el riesgo de olvidarse de todos los problemas que viven los trabajadores del país: es la idea de transformarlos en ovejas tontas…

La batalla del trabajador normal es no dejarse absorber por las noticias tan bien escritas para hacer llorar hasta una estatua.

La prensa chilena no es huevona… siempre ha sido cruel, vaca y rastrera.

Un periodista del Mercurio escribe que los mineros no están en el infierno. Linda la huevada… Ahora son mineros ángeles, que viven en el paraíso… esperando la bondad del más allá para salir del hoyo dorado y gastarse toda la plata en cuecas y copete prometiendo, por otro lado, entre copete y guarachas, que volverá a las minas porque, gente, “soy héroe, soy santo, soy regalón del patrón y no soy rasca”. Eso desea el gobierno y la prensa…

Tengo respeto por los familiares de los mineros y defiendo la dignidad de los trabajadores chilenos.

Orfeo, lo digo a la chilena, se lo pueden meter en el poto, porque, señores, lo único que les importa a ustedes es adormecer a los chilenos, haciendo de las desgracias un mito que todos quisieran tener… logrando sacar de las bocas de los pobres el: “chucha me gustaría estar dentro la mina… con 5 millones de pesos me arreglo la casita y compró hasta un water nuevo”… Ahí está la humillación a un pueblo… porque se le compra la condena y se aplaude la desgracia.

Chile es la patria que no debe rendirse a los charlatanes, a los vendedores de carne humana… Los pobres se respetan y defienden, señores.. .y no se le usa como mercaderías o apóstoles made in Chile.

Godoy