El ingreso de los funcionarios policiales fue violento, entraron derribando con un ariete la puerta de entrada principal de la casa, copando los dormitorios y encañonado e intimidando con metralletas a los ocupantes.
Particular gravedad tiene el hecho que en el allanamiento incautaron además de innumerables pertenencias personales, ropas, computadores, celulares, bicicletas, fotografías y ropa de la nieta de 11 años de la Presidenta, y, documentación de la Corporación CODEPU, relacionada con el Proyecto Memoria Oral del pueblo mapuche, contabilidad de nuestra Institución, fichas y testimonios de víctimas de graves violaciones a los Derechos Humanos.
La Corporación CODEPU manifiesta su solidaridad con Viviana Uribe y su familia y expresa enérgicamente su protesta por el desproporcionado operativo desplegado, que es más funcional a los intereses mediáticos del Ministerio del Interior y el Fiscal a cargo, que de una pesquisa judicial tramitada conforme a las normas del debido proceso.
Causa sorpresa el empleo de una metodología que recuerda el terror de estado de la época de la dictadura, el absoluto irrespeto a principios y garantías básicas y a la dignidad de la persona humana.
La organizacipon lamenta, particularmente por esto, que el Fiscal Alejandro Peña haya sido procurador de Codepu a inicios de los años 90, y, defensor irrestricto de los derechos humanos, haya ordenado allanamientos y amedrentamientos brutales sabiendo las graves consecuencias que dichas acciones dejan en las personas y familias afectadas, que recuerda los momentos más amargos de la represión desplegada por la dictadura militar.
En tanto, exije la inmediata devolución del material incautado e informará y denunciará ante los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos la situación represiva desplegada por las fuerzas policiales y el Ministerio Público.
