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La política internacional chilena, ha experimentado un vuelco notorio, bajo el mando del Presidente Sebastián Piñera, los roces iniciales con el gobierno de Hugo Chávez, la recepción personal del propio canciller chileno, a un excarcelado cubano de baja jerarquía, la necesidad de fortalecer vínculos de amistad con Ecuador como Bolivia, países integrantes del “eje del mal” producto del litigio limítrofe con Perú, tienen al gobierno chileno pisando huevos.
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En el corto periodo de Piñera al mando de la nación, ya ha tenido altercados con el gobierno venezolano y de cuba, con Venezuela, por colocar en duda el tipo de elecciones que se efectúan en ese país de América Central, cosa que ni la Fundación Carter, ni otros organismos internacionales se han atrevido a cuestionar -pero al mismo tiempo- vuelve a establecer relaciones con el gobierno de Honduras, heredero del golpe de Estado al ex-presidente Zelaya.
La diplomacia de Piñera, es en algo parecida a la del ex-mandatario Ricardo Lagos, renuente a UNASUR y el ALBA, proclive al TLC, dispuesto a lavarse las manos y ponerse venda en los ojos, cuando pequeños países de la región son intervenidos por el gran país del norte, de ahí que no extraña, el hecho que pocas horas después que el gobernante mexicano Felipe Calderón, reanudara relaciones con el gobierno ilegítimo de Honduras, la cancillería chilena hiciera lo mismo.
Para algunos sectores políticos ligados a la concertación y la izquierda, la estrategia del gobierno, busca generar divisiones dentro de la oposición, siendo el Senador (DC) Patricio Walker, la punta de lanza, al instalar el tema cubano como excusa.
Patricio Walker, buscando visas para un sueño
Ya en enero del 2009, siendo diputado Walker expresó: “su deseo de ser, junto a sus colegas de la Cámara, la “voz de los sin voz” al pedir la libertad a los presos de conciencia en Cuba”.
Extraña petición, porque no busca ser la voz de los afónicos o silenciados de Chile, sino del pueblo cubano, o sea el Senador chileno Patricio Walker, no le bastan los presos políticos MAPUCHES, los chilenos en el exterior sin derecho a voto, quiere usar los beneficios del senado nacional, para ser la voz de la disidencia cubana en América del Sur, insisto, no de los comuneros Mapuches, ni de los chilenos en el exterior, tampoco de los trabajadores sin derecho a organización sindical, su obsesión es deambular libre por alguna playa de La Habana, dando una entrevista para algún medio informativo de Miami.
Si es así, entonces el Senador debería respondernos algunas preguntas ¿Es cierto que hubo una reunión entre la Sección de intereses de La Habana con los disidentes cubanos? donde según consta en el medio BBC Mundo del 21 de julio de 2010, titulado: Visas de EE.UU. a disidentes cubanos excarcelados tardarían 18 meses. Los diplomáticos de los EE.UU. Informaron que: “solo ofrecen la vía normal del programa de refugiados, con dos entrevistas previas y una espera de alrededor de un año y medio”. (Dijo a la prensa Sofía García, esposa del preso José Miguel Martínez)
¿Está usted informado senador de la huelga de hambre, de un grupo de comuneros mapuches? ¿Sabe sus nombres, conoce sus familias? O ¿Hacerse cargo de ese tema en nuestro país, no es tan lucrativo para usted como la disidencia cubana? ¿Senador Walker, la calidad de refugiado al señor José Ubaldo Izquierdo implica integrarlo a todas las bondades de Chile? Es decir, cuando reciba su contrato de trabajo, lo insertarán en el sistema de capitalización individual, como tiene 44 años, su futuro es oscuro, porque de acuerdo a la información publicada con el sueldo que se le ofrece, al llegar a los 70, con dificultad alcanzará los ciento cincuenta mil pesos de jubilación. A José Ubaldo, supongo le entregarán alternativas de estudios para sus hijas en algún colegio municipal de sello verde ¿Si existe por supuesto? de lo contrario tendrá que conformarse con los colores amarillos o rojos, como la gran mayoría de los habitantes del país. Me imagino que formará parte del sistema de salud pública o quizá prefiera la privada, ahí podrá darse cuenta que acceder a un oculista o un tratamiento dental, no es fácil. Este refugiado senador, dice tener intensiones de estudiar periodismo, la verdad no entiendo cómo podría hacerlo, excepto que exista alguna beca, destinada especialmente para personas de su condición, cosa probable de conseguir en algunas universidades privadas. Manifiesto estas dudas, porque recuerde usted la experiencia de los refugiados de la guerra de Bosnia, que llegaron a Chile -y a los pocos meses- prefirieron optar por cualquier otro país, por la falta de oportunidades de éste, no vaya ser que su búsqueda de visas para un sueño, se transformen en un infierno.
¿Está usted informado senador de la huelga de hambre, de un grupo de comuneros mapuches? ¿Sabe sus nombres, conoce sus familias? O ¿Hacerse cargo de ese tema en nuestro país, no es tan lucrativo para usted como la disidencia cubana? ¿Senador Walker, la calidad de refugiado al señor José Ubaldo Izquierdo implica integrarlo a todas las bondades de Chile? Es decir, cuando reciba su contrato de trabajo, lo insertarán en el sistema de capitalización individual, como tiene 44 años, su futuro es oscuro, porque de acuerdo a la información publicada con el sueldo que se le ofrece, al llegar a los 70, con dificultad alcanzará los ciento cincuenta mil pesos de jubilación. A José Ubaldo, supongo le entregarán alternativas de estudios para sus hijas en algún colegio municipal de sello verde ¿Si existe por supuesto? de lo contrario tendrá que conformarse con los colores amarillos o rojos, como la gran mayoría de los habitantes del país. Me imagino que formará parte del sistema de salud pública o quizá prefiera la privada, ahí podrá darse cuenta que acceder a un oculista o un tratamiento dental, no es fácil. Este refugiado senador, dice tener intensiones de estudiar periodismo, la verdad no entiendo cómo podría hacerlo, excepto que exista alguna beca, destinada especialmente para personas de su condición, cosa probable de conseguir en algunas universidades privadas. Manifiesto estas dudas, porque recuerde usted la experiencia de los refugiados de la guerra de Bosnia, que llegaron a Chile -y a los pocos meses- prefirieron optar por cualquier otro país, por la falta de oportunidades de éste, no vaya ser que su búsqueda de visas para un sueño, se transformen en un infierno.
Por Omar Cid / Editor Cultura Crónica Digital
