En relación a la propuesta rechazada ayer por el CORE, Rendón señaló que “la gran diferencia con los PDUC, es que la última propuesta rebajaba de 20 a 8% el porcentaje de vivienda social que debía contemplar cada proyecto y no consideraba la internalización de ningún impacto ambiental relevante.Por lo anterior, no puede sino parecernos una expresión de hipocresía estos lamentos por los terrenos perdidos para vivienda social. Lo que ocurrió es que a los especuladores inmobiliarios les pareció demasiado el 20% en las PDUC y querían una normativa que contemplase menores porcentajes. O sea, sencillamente venían a apoderarse del patrimonio agrícola del país, con las menores contrapartidas sociales y ambientales posibles”, finalizó el ambientalista.
Por su parte, Patricio Herman, Presidente de la Fundación “Defendamos la Ciudad”, sugirió que después de este grave traspie, quizás sería relevante que el Intendente Echeverría volviese a tomar el mando de sus empresas inmobiliarias. “Creemos que el Intendente ha fracasado en lo que sin duda era su principal misión al hacerse cargo de la Intendencia por este breve período de “servicio público”, que el mismo fijó en un año. Quizás entonces, lo mejor sería que vuelva al mundo de sus empresas privadas y se dedique a responderle a sus clientes por los edificios colapsados por el último terremoto. Ellos, parecen tener bastantes cosas que plantearle al señor Echeverría”, concluyó Herman.
