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Agosto 18, 2026

Luis Vitale Cometa ha muerto

Fue el año 1998 la primera vez que tuve la oportunidad de conocer al historiador Luis Vitale Cometa cuando aún era estudiante secundario. Había leído hace poco tiempo su libro “De Martí a Chiapas. Balance de un siglo” (Editorial Síntesis-CELA, Santiago, 1995) y lo invitamos junto a otros historiadores (César Cerda y Johnny Canales) a exponer a un foro-debate que organizamos sobre la evolución histórica y política de Chile en la segunda mitad del siglo XX en la Biblioteca opular donde trabajábamos varios compañeros (estudiantes, pobladores y trabajadores) de diversas sensibilidades e inquietudes políticas e ideológicas.

Recuerdo cuando llegó a la biblioteca del brazo de un compañero, estudiante de historia (de la USACh), que lo fue a buscar a su casa, ya que su salud física estaba un tanto deteriorada, no así su capacidad intelectual. Su imagen, en vivo y en directo, distaba de la contenida en la fotografía de la contratapa del libro, antes citado, en que aparece junto a sus compañeros del periódico cubano “Granma” posando sobre una fotografía de Ernesto “Ché” Guevara. Ya no era tan joven (me pareció en lo particular mucho más viejo) y las secuelas de las torturas a las que fue sometido por la dictadura criminal y asesina de A. Pinochet, en los nueve campos de concentración en los que estuvo recluido, le impedían movilizarse ágilmente. Otra de las cosas que recuerdo es que tras su ponencia sobre el gobierno de la Unidad Popular y el M.I.R. (Movimiento de Izquierda Revolucionaria, del que fue uno de sus fundadores) fumó sin parar, pidiendo las disculpas respectivas “por contaminar nuestro espacio” como señaló presurosamente. Una vez finalizada su ponencia-presentación y la ronda de preguntas de los asistentes (en que afloraron los recuerdos de los allanamientos y la represión brutal a las poblaciones) tuve la oportunidad de conversar con él algunos minutos. Le señalé que a diferencia de lo que argüía la clase dominante chilena -instigadora del golpe- y sus intelectuales, no se le podía atribuir a la izquierda (revolucionaria) toda la responsabilidad del golpe, ya que éste obedecía a procesos (algunos de ellos estructurales) muchos más complejos, que databan de la primera mitad del siglo XX. Además, señalé, que en lo particular la presencia numérica del M.I.R. durante la Unidad Popular, era minoritaria y marginal. Me respondió “y usted siendo tan joven cómo sabe eso”, y le conté con un poco de pudor, que había leído su libro y que había visto algunos documentales del período. Sonrió y dijo que debía leer cosas “más serias”, en clara alusión a su texto. Ambos reímos por unos minutos. Posteriormente, me contó algunas detalles sobre los Cordones Populares y los Comandos Comunales y respondió muchas de mis dudas de adolescente, respecto del gobierno de Allende. Si bien, nuestra historia individual nos situó en trincheras ideológicas diferentes (aunque en su juventud fue anarquista), destaco su profunda sensibilidad, su humildad, su consecuencia (luchó sin claudicar toda su vida contra la explotación del hombre por el hombre) y por haberme inculcado, en esos pocos minutos, el gusto por la historia, pero no cualquier historia, sino la de hombres y mujeres valientes que lucharon activamente -como él- contra el capitalismo y el sistema de dominación. A-diós Luchito, que la tierra te sea leve.
Para bajar algunos textos de Luis Vitale, véase:

Por Eduardo Godoy S.

Grupo Julio Rebosio-Investigación e Historia Social