Una invitación a ver y difundir el último documental de Patricio Guzmán.

En el reciente festival de cine documental FIDOCS, se estrenó el último filme de Patricio Guzmán. El documental se titula “Nostalgia de la luz” y fue producto de varios años de trabajo. A grandes rasgos, esta película hace converger en torno al tema de la memoria la astronomía y la experiencia de la dictadura.
A primera vista, esta analogía podría llegar a parecer fuera de lugar. Pera la verdad es que la conexión no se da de manera forzada. Por el contrario, una de las virtudes de este documental radica en la naturalidad con que se vinculan la astronomía y las desapariciones durante la dictadura militar. El filme dura aproximadamente 90 minutos, durante los cuales se entrevista a astrónomos que trabajan en los observatorios ubicados en el norte del país, mujeres familiares de detenidos desaparecidos y también a un arqueólogo. Son ellos, tal como expresó el director, los que hicieron posible la equivalencia entre la astronomía y las desapariciones cometidas durante la dictadura.
No quisiera explicar demasiado la trama del documental, es preferible verla a través de los propios ojos. Espero que se abran los canales de difusión masivos para esta creación, sería bueno que sea accesible no sólo en contextos a los que asiste un grupo relativamente reducido y que , por lo general, se halla más cercano a representaciones alternativas al best seller. Creo que lo original y lo valioso de esta película es la manera de establecer los vínculos, de abordar las relaciones. Afirmar que los astrónomos miran el pasado en el cielo y que las mujeres lo hacen escarbando la tierra es una imagen poética. Esa imagen, además de su belleza, ostenta algo fundamental para nuestros tiempos: traslada a la actualidad un tema que a ratos aparenta pertenecer a un pasado añejo, al que ya no vale la pena recurrir , sino “dar vuelta la página” . No se puede, a favor de la reconciliación nacional, hacer “borrón y cuenta nueva”. Primero, porque la impunidad, el silencio y el olvido no son la base de una reconciliación sincera, en paz. Como en el ámbito de la vida privada; si tratamos de ocultar y evadir nuestros problemas y no los encaramos, lo más seguro es que , tarde o temprano, salgan a flote y contaminen la relación. Segundo, porque aún hay mujeres que recorren el desierto chileno en busca de sus familiares. Si se tiene consciencia de esto, ya no se podrá afirmar que la dictadura es un tema zanjado y obsoleto.