Bajo el sello de la editorial Cuarto Propio, Alicia Morel en su libro “Espejos Paralelos” nos habla desde su niñez y con pinceladas de recuerdos, emociones y certezas arma un cuadro de gran belleza, la vida misma.
Alicia Morel nació en una época en que se comía pollo los domingos muy especiales, se sacaban las sillas a la puerta de la calle para tomar el fresquito, se compraba el hielo a diario. Como no existía la televisión, los niños se entretenían en las noches frías de invierno escuchando cuentos o leyendas que nuestros mayores nos contaban junto al calor de la chimenea o junto a la abuela que, sentada al lado del brasero, tejía toda la tarde. Era una época, en que gracias a la imaginación uno creaba cuentos o historias con los adornos del living o con las joyas o ropas de la mamá.
Pero, este libro no es una insistente nostalgia hacia el pasado. Este libro es solo recordar la vida de una familia antes que la memoria, traicionera y selectiva, convierta a la escritora rehén de sus olvidos. En “Espejos Paralelos” vemos la descripción de vidas que tenían como destino vivir la vida con sus penas, alegrías y miedos. Nos habla de su propia niñez, de la familia que la rodeo y la que le permitió transformarse en escritora, de su ambiente, donde subyacen las vivencias, formas y costumbres de todo un siglo, de un Chile que ya es recuerdo. Alicia Morel, siempre tuvo la doble capacidad de transformar la realidad concreta en una imposible de comprobar y de poder escribirla, expresarla no solo para ella, sino para todo aquel que pudiera leerla.
Distinguida, con chispeantes ojos azules y una envidiable lucidez, a sus casi 88 años de edad Alicia Morel es una figura insoslayable en la literatura chilena. Cómo no serlo, si varias generaciones han crecido disfrutando sus cuentos infantiles, que lo mismo recrean el universo de los duendes o el folclor del pueblo mapuche.
¿Cuál ha sido el secreto para seguir encantando con sus relatos? Pienso que puede ser el escribir para los niños desde los niños, no desde el adulto formador y eso captura también a los adultos que en momentos duros, a través de esta literatura, vuelven a la niñez en búsqueda de un refugio sanador.
Pero, este libro no es una insistente nostalgia hacia el pasado. Este libro es solo recordar la vida de una familia antes que la memoria, traicionera y selectiva, convierta a la escritora rehén de sus olvidos. En “Espejos Paralelos” vemos la descripción de vidas que tenían como destino vivir la vida con sus penas, alegrías y miedos. Nos habla de su propia niñez, de la familia que la rodeo y la que le permitió transformarse en escritora, de su ambiente, donde subyacen las vivencias, formas y costumbres de todo un siglo, de un Chile que ya es recuerdo. Alicia Morel, siempre tuvo la doble capacidad de transformar la realidad concreta en una imposible de comprobar y de poder escribirla, expresarla no solo para ella, sino para todo aquel que pudiera leerla.
Distinguida, con chispeantes ojos azules y una envidiable lucidez, a sus casi 88 años de edad Alicia Morel es una figura insoslayable en la literatura chilena. Cómo no serlo, si varias generaciones han crecido disfrutando sus cuentos infantiles, que lo mismo recrean el universo de los duendes o el folclor del pueblo mapuche.
¿Cuál ha sido el secreto para seguir encantando con sus relatos? Pienso que puede ser el escribir para los niños desde los niños, no desde el adulto formador y eso captura también a los adultos que en momentos duros, a través de esta literatura, vuelven a la niñez en búsqueda de un refugio sanador.
