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Consummatum est…la infamia se ha consumado, quedando ahora por ver sus consecuencias. Quizás ocurra que el baldón con el que así se ha coronado un Varela le colme de oprobio enseguida, alcanzando otra laya de fama y nombradía por ser mencionado por la gente de bien, cuando se le mencione, por tamaña villanía.
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Están, también, entre los dispensadores de esta torcida suerte de justicia, los cómplices y los encubridores, compartiendo la autoría, careciendo de inocencia los otros, los que tuvieron voto, o voz, o gesto, y no los usaron prestamente, cuando sabían que debían y podían, guardando en el disimulo de sus pasividades las vergüenzas de sus envidias, de sus indignidades, de sus abyecciones y bajezas. Están, también, los encantadores de serpientes, bellacos y malandrines, retorciendo con rodeos, ardides y triquiñuelas la rectitud de la justicia. Enfrentándoles a todos ellos, están las víctimas, que aguardan, todavía.
