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Agosto 19, 2026

Día del Salario

Todos celebran algo, Luli, todos.  ¿Recuerdas el primer salario del huaso Morales? Era más caro el sobre que su contenido. ¡Qué bello eres salario mio, que honor!, decía en el fundo de tu padre.  Sus ojos rojos por la sal de las lágrimas, y  perdóname que lo recuerde, Luli, que a lo mejor tu padre se revolcará en la tumba, pero era un explotador de mierda, que para mí, el salario que entregó al huaso Morales, cuatro chauchas, era el naufragio de la decencia,  fíjate, por más que tú digas que recuerdo tonterías. 

Mañana, 8 de mayo, se celebra el Día Mundial del Comercio. Pues, Luli, la celebración es como una pata’ en el estómago porque no es una declaración de amor, fundamental para un humilde que, ya lo sabes, ganará una cagada, pero su mujer lo ama, lo respeta, lo adora como el mejor marido del mundo.

El primer salario de un trabajador es solemne, inclusive, Luli, es un ritual, que no lo digo solo por hablar y hablar, y, naturalmente, ése primer salario es un noviazgo con la vida del trabajador.

El comercio, o mejor dicho, el manoseo de las relaciones de intercambio comercial, llevan a llorar hasta los muertos. No hay reglas ni éticas, acuérdate que tú misma le dijiste al huaso Morales que aceptando un salario de mierda pone en peligro  fin a su descanso eterno.  Por eso, por mucho que uno adore a su padre, la fórmula no es defenderlo sino que  educarlo y retenerle hasta el respiro para que se considere por un par de segundos el asalariado y no el señorito.

El (World Fair Traid Organization (WFTO, con sus mentiras, dice contribuir con el desarrollo de los productores y trabajadores marginados…  Eso es, Luli, como justificar  que un pobre trabajador regale su vida a un comerciante de carne humana…

Pero, tú, Luli, me cortarías la lengua, te lo aseguro, porque ya lo habías dicho que el defecto mío para un homosexual era que yo era un hombre y para el capitalista un comprometido con los pobres de Chile. El huaso Morales, un niño de apenas catorce años, no sabía leer ni escribir y tu padre ya lo quería casado con la hija de otro campesino, prácticamente, sin saber lo cruel que era el patrón, estaban por darse el porrazo, tal como te lo digo, cosa que, bien pensado, hicimos bien con impedir tal tragedia. 

“Godosky, hace meses que no me llamabas, y siempre con lo mismo: eres un hombre que pretende ser marido sin ser amante, porque bien cuica seré, pero el sacramento es sacramento… el pobre es pobre y el rico es rico. Yo debía dejarte ya la primera noche de amor… mi padre insistía que me alejara de tí pero ya me conoces,  porfié tanto que mi madre te tomó cariño, compréndelo, que tú una tarde me heriste en una reunión al decir que mi madre era una vieja momia… pero,  te quiero Godosky, y eso “del te quiero”, no debes usarlo para hablar de los errores de mi padre… porque o eres críada o Dios”

Luli, cariño, ya ves tus modales no son admisibles, porque ese de “críadas o Dios” es como disparar corchos contra el vino… pero te lo digo, el huaso Morales, lo habíamos dado por muerto… ¿te acuerdas? Bueno, al llegar el golpe, muchos campesinos fueron hechos desaparecer… y el huaso, con sólo 17 de edad, desapareció de la tierra.  Ayer, mientras leía los diarios del mundo, encontré una entrevista de un sindicalista… El huaso Morales, Luli… ¡Vive!, el huaso Morales, llama a un Paro Nacional… y, creo, cariño, que un día lo abrazaré en Chile y junto a ti crearemos bajo el efecto de un vaso de vino y un  asao, el DIA DEL SALARIO

Godosky