Este jueves abrieron los centros de votación a las (06:00 GMT) para que más de 45 millones de ciudadanos británicos participen en unas controvertidas elecciones generales que no arrojan claras predicciones y en la que podría surgir un parlamento sin contar con la mayoría absoluta.
En este sentido, las encuestas apuntan a que los conservadores ganarían el voto popular pero no la mayoría absoluta que requiere su líder David Cameron.
Los últimos números ubican a los “tories” con el 35 por ciento de intención del voto, 29 por ciento para los laboristas y 26 por ciento para los liberal demócratas; resultados que de mantenerse, otorgaría a los laboristas a dos escaños de ventaja de los conservadores, es decir, 272 contra 270.
El actual sistema de votación británico, brindaría la oportunidad a Clegg de hacerse con la victoria este jueves, en caso de que ninguno de los grandes partidos obtuviera la mayoría absoluta de 326 de los 650 escaños en disputa.
Los tres candidatos que aspiran al poder en esta justa electoral, intensificaron esfuerzos para atraer hacia sus respectivos partidos a los electores que aún no han decidido por quién votar, porcentaje que según los últimos sondeos, se ubica en 40.
David Cameron, intentará mantener al partido conservador en el poder tras 13 años contínuos de mandato, promoviendo un programa enfocado en un rápido recorte del gasto público.
“Nos quedan sólo unas horas pero tenemos que hacer que esas horas cuenten porque lo peor que nos puede pasar son otros cinco años de Gordon Brown”, declaró Cameron en uno de sus últimos actos.
Clegg impulsó una campaña basada en la economía, la inmigración y la reforma electoral. Por su parte, el primer ministro Gordon Brown, se dedicó a convencer de que es el único capacitado para consolidar la recuperación y enderezar las finanzas públicas.
A lo largo de la campaña, los medios de comunicación llevaron todas las incidencias de los tres candidatos, evidenciando la participación de la televisión y de los tres debates que protagonizaron en las últimas semanas, que le otorgó a Nick Clegg una alta popularidad sólo antes vista por Winston Churchill en 1945.
Un estudio revelado este mismo jueves señala que uno de cada cinco electores cambiaron su voto luego de esos debates, representando el 17 por ciento de la población sufragante, de los que el premier Brown, salió en desventaja cada vez.
Los colegios electorales abieron a las 06:00 GMT y cerrarán sus puertas a las 21:OO GMT, cuando las principales cadenas de televisión divulgarán sus primeros sondeos a boca de urna y proyecciones de escaños. Los resultados definitivos se darían a conocer el viernes.
