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Agosto 18, 2026

Luis Sepúlveda y sus relatos a mano santa

 Dicen por ahí, que los periodistas no son escritores aunque todos los días y todo el día están escribiendo sobre la realidad y también dicen que los escritores no son periodistas aunque suelen retratar la realidad con sencilla maestría. Este es caso de Luis Sepúlveda que nos acaba de sorprender nuevamente con su nuevo libro “Asalto a mano santa”, en el cual nos relata historias que surgen de su pasión: viajar, deambular por calles desconocidas, observar a las personas y lo más importante, escuchar sus historias. Sepúlveda tiene la gracia que no solo escucha las historias sino que también las cuenta.

Su nuevo libro, es de aquellos nos relata las historias de vidas cotidianas, que no entienden ni de edad ni clase social es decir, son relatos de  historias que le podrían suceder a cualquiera. Lo anterior, porque está acostumbrado a mirar a su alrededor para captar  la magia que tiene la vida.
 
Sepúlveda es un narrador nato, que percibe lo que ocurre, asume una posición concreta, un lugar en el mundo ósea, narra desde su particular punto de vista las historias que le suceden y con las que se encuentra durante su deambular. Sepúlveda es, a la vez, protagonista y testigo de las historias e involucra en ellas a lector, porque él enriquece la narración con una capacidad de dejar la duda si lo que narró es realidad o fantasía además, de atrapar al lector hasta la última letra. Recuerdo, la historia de una funeraria voladora que me hizo reír y también una historia de un reencuentro en Sevilla que me emocionó profundamente. 
 
Fiel a la tradición aprendida con su maestro Francisco Coloane, Luis Sepúlveda nos contagia con la felicidad de la aventura que vive y narra ene sus historias. Él logra traspasar al lector su miedo, sus fantasmas, su pena, su odio;  emociones que nunca deja de lado y con las cuales, sin tapujos, construye sus narraciones. 
 

Loreto Soler