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Agosto 18, 2026

La ultima pilsen de mi papá

Todos han tomado una pilsen. Todos se han emborrachado en la vida; todos han perdido su imperio al caer borrachos en su cama.  Los monarcas se levantan con la pipa, eso todos lo saben, otros, que de monarcas no tienen nada, se levantan con deseos de ser odiado por su pueblo: Piñera no debe hacerse pasar por pastor porque ya va perdiendo ovejas.

Con Chile hasta la punta del ají… se decía en las campañas de solidaridad con los terremoteados, pues, hoy, en Europa, sienten pena por el destino de los chilenos.

Con Chile todos pueden volverse millonarios, dice un conocido que trabaja en la bolsa. Otros, dicen lo contrario: no todos se volverán clase media sino que subproletariado.

El juego de la biroca, obvio. El sistema chileno no es social, el estado tiene muchas caras, como máscaras de carnavales. La ley del más fuerte reprime. En el pasado concertacionista la izquierda tuvo logros inmensos: fue capaz de vencer a sus propios candidatos o militantes.

Se puede escribir que en Chile de hoy los gobernadores  y los jueces se lavan los dientes con pólvora y cuando van al water cagan ordenes de arresto contra todo ser humano.

A todos los hombres interesados en el proceso de Chile les da la impresión que los chilenos ya se han cansado de su presidente.

Todos se preguntan miles de cosas.
Los bondadosos del evangelio pues se han transformado en aniquiladores de la dignidad de los niños. Parece guerra contra los peques, me dice una señora protestante.
En Brasil han capturado otro cura que se aprovechaba de menores…

En Chile la cosa se agrava… a los niños los arrestan y, se sabe, los entregan a los centros de bondadosos que predican amor a Dios y muerte sicológica contra sus ángeles.

Tiempos de mierda, obvio. Se vuelve al pasado. Se vuelve al derrumbe de la dignidad humana. No basta leer y escuchar a los padres de los afectados, por ellos debemos hacer mucho más, aumentar la denuncia para que no aumenten los atropellos.
No volvamos al 1973. Recuerdo que un niño me dijo: “Mi papito se tomó en la casa la ultima pilsen y hoy es un desaparecido.

El Chile de hoy que no hace política sino que construye desgracias y llama a poner la otra mejilla.

En fin, da la impresión que en las iglesias de la patria se buscará pueblo que cante en las misas porque los curas podrían manosear hasta las letras de los cantos religiosos.

Dicen que al caer el muro de Berlin se descubrieron miles de cosas nuevas: ahora esperamos que caiga el otro muro, el de la vergüenza, el de la discriminación, el del racismo y el de las injusticias contra todo ser humano.

Godosky