El diputado del Partido Comunista, Hugo Gutiérrez, pidió al Presidente, Sebastián Piñera, la destitución del Director Nacional de Gendarmería y ex general de Carabineros, Iván Andrusco Aspé. Durante la dictadura militar, el personero perteneció al Alto Mando de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros (DICOMCAR), organismo que secuestró a los profesionales, Santiago Nattino, José Manuel Parada y Manuel Guerrero quienes, posteriormente, fueron degollados.
Según declaración judicial del propio Andrusco, él fue destinado a la DICOMCAR entre enero y julio de 1985.
“Fue precisamente el 29 de marzo del mismo año, que se secuestro y al día siguiente asesinó a los tres profesionales comunistas”, puntualiza Gutiérrez en carta entregada al Mandatario.
“Ahí (en la DICOMCAR) compartió, entre otros, con Miguel Estay Reino. José Fuentes Castro, Guillermo González Betancourt, Claudio Salazar Fuentes y Patricio Zamora Rodríguez; todos actualmente condenados y cumpliendo sentencia por su participación en crímenes de lesa humanidad”
“En todas sus declaraciones sostuvo no saber nada de lo que acontecía al interior de la DICOMCAR y que no había visto a nadie en actitud sospechosa el día que ocurrieron los secuestros y homicidios”
“Es decir guardó silencio y no inculpó a ninguno de sus camaradas de armas”
Así como protegió a sus colegas de armas, hoy encarcelados, “qué duda cabe que serán favorecidos con algún beneficio carcelario que a la postre depende del Director”.
El parlamentario teme que “otros criminales presos por violación a los derechos humanos también pudieran ser “premiados” con algún beneficio.
“Se podría llegar a pensar que el nombramiento de Andrusco Aspe responde al deseo de las nuevas autoridades de dejar en libertad, a través de beneficios intramuros, a los peores criminales de la historia de nuestro país”, sostiene el diputado.
Por su parte, el abogado, Boris Paredes, indicó que el 6 de octubre de 1992, el nuevo jefe de Gendarmería declaró como inculpado, en “el caso degollados” seguido por el Ministro en Visita, Milton Juica.
“El hoy condenado por este crimen, Guillermo González Betancourt, señala en el expediente judicial, a fojas 8471, que Andrusco Aspe “participaba operativamente”.
Según el jurista, hay testigos, en otras causas judiciales, que lo reconocieron como participante en allanamientos y detenciones.
“La teoría de la Autoría Mediata establece que cuando se actúa través del poder organizado, todos son culpables. Esto se aplica a nivel internacional no sólo en los casos de derechos humanos”, explicó Paredes.
Pese, a los antecedentes entregados a Piñera, el Gobierno respaldó al cuestionado mandamás del sistema carcelario chileno.
“Fue precisamente el 29 de marzo del mismo año, que se secuestro y al día siguiente asesinó a los tres profesionales comunistas”, puntualiza Gutiérrez en carta entregada al Mandatario.
“Ahí (en la DICOMCAR) compartió, entre otros, con Miguel Estay Reino. José Fuentes Castro, Guillermo González Betancourt, Claudio Salazar Fuentes y Patricio Zamora Rodríguez; todos actualmente condenados y cumpliendo sentencia por su participación en crímenes de lesa humanidad”
“En todas sus declaraciones sostuvo no saber nada de lo que acontecía al interior de la DICOMCAR y que no había visto a nadie en actitud sospechosa el día que ocurrieron los secuestros y homicidios”
“Es decir guardó silencio y no inculpó a ninguno de sus camaradas de armas”
Así como protegió a sus colegas de armas, hoy encarcelados, “qué duda cabe que serán favorecidos con algún beneficio carcelario que a la postre depende del Director”.
El parlamentario teme que “otros criminales presos por violación a los derechos humanos también pudieran ser “premiados” con algún beneficio.
“Se podría llegar a pensar que el nombramiento de Andrusco Aspe responde al deseo de las nuevas autoridades de dejar en libertad, a través de beneficios intramuros, a los peores criminales de la historia de nuestro país”, sostiene el diputado.
Por su parte, el abogado, Boris Paredes, indicó que el 6 de octubre de 1992, el nuevo jefe de Gendarmería declaró como inculpado, en “el caso degollados” seguido por el Ministro en Visita, Milton Juica.
“El hoy condenado por este crimen, Guillermo González Betancourt, señala en el expediente judicial, a fojas 8471, que Andrusco Aspe “participaba operativamente”.
Según el jurista, hay testigos, en otras causas judiciales, que lo reconocieron como participante en allanamientos y detenciones.
“La teoría de la Autoría Mediata establece que cuando se actúa través del poder organizado, todos son culpables. Esto se aplica a nivel internacional no sólo en los casos de derechos humanos”, explicó Paredes.
Pese, a los antecedentes entregados a Piñera, el Gobierno respaldó al cuestionado mandamás del sistema carcelario chileno.
