México.- La Asociación de Ayuda a Afectados por las Enseñanzas del Grupo Religioso Legionarios de Cristo, inscrita en España, en respuesta a los comunicados emitidos por la congregación y su director, Álvaro Corcuera, en los cuales admitieron los abusos de Marcial Maciel, afirmó que la orden es obra de un manipulador que la fundó a su imagen y semejanza para satisfacer sus intereses inconfesables.
Además, aislar a sus miembros impidiéndoles el contacto con el exterior, incluida la lectura de periódicos o de Internet, de modo que así sea más fácil manipular las conciencias; considerar el éxito apostólico como la cantidad de personas que aumentan el Regnum Christi, el número de colegios construidos y la cantidad de dinero que se recauda, no otras consideraciones más espirituales. Bartolomé manifestó que luego de que la Legión de Cristo reconoció los pecados de Maciel, sólo queda un camino: reparar daños a las víctimas, según las exigencias de justicia y caridad cristiana, y luego convocar a un capítulo general para refundar o desaparecer la orden. Deseó, en nombre de la asociación que desde hace años ha exigido a los Legionarios de Cristo y sus superiores reconocer las acciones llevadas a cabo por su fundador y ofrecer disculpas a las víctimas, que prevalezca lo mucho de bueno que hay en las personas que pertenecen a la congregación, y sean capaces de dar respuesta positiva a la Iglesia y a la sociedad en su conjunto, que los necesita.
Emilio Bartolomé dijo entender bien que haya tomado tiempo a los superiores de la orden asimilar los hechos denunciados, aunque discrepó de la idea de que Maciel haya sido el instrumento de Dios para crear la Legión.
Planteó dos modos de admitir el por qué de los comunicados emitidos la semana anterior por la congregación: obligados por las circunstancias o como caballeros. En este caso, el padre Corcuera ha elegido el segundo, pues no solamente se admiten los hechos, sino que se reconocen los errores y existe un propósito de enmienda.
Planteó dos modos de admitir el por qué de los comunicados emitidos la semana anterior por la congregación: obligados por las circunstancias o como caballeros. En este caso, el padre Corcuera ha elegido el segundo, pues no solamente se admiten los hechos, sino que se reconocen los errores y existe un propósito de enmienda.
Planteó dos modos de admitir el por qué de los comunicados emitidos la semana anterior por la congregación: obligados por las circunstancias o como caballeros. En este caso, el padre Corcuera ha elegido el segundo, pues no solamente se admiten los hechos, sino que se reconocen los errores y existe un propósito de enmienda.
