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Agosto 18, 2026

Municipalización de la pobreza

De propietario a municipalizado. No es humor negro ni cahuin de almacenes de barrio. Todos los chilenos que perdieron su casa hoy se encuentran abandonados. Los barrios del Maule desaparecieron, las casas se las tragó la desgracia. La reubicación de los “sin casas” es el otro drama que deja el “Tsunami”. El ministerio de la vivienda sirve sólo para entregar mediaguas.  

Volvemos a la época de los “water ciegos”. Cierto, todo lo harán los municipales… no hay dudas. En el Maule ya se piensa mandar a los sin techos hacia los cerros. La pobreza parece ser la virtud de Chile. “Antes de irme del gobierno, quise estar aquí, con ustedes“. Dice la presidente Bachelet en su visita por Dichato y Constitución.

Su visita, A 72 horas de entregar el mando, obedece a sentimientos personales. La catástrofe castiga duramente toda su historia política… No podrá curar las heridas de un pueblo que creyó hondamente en ella. En 72 horas no logrará recuperar la vida de los fallecidos y menos el dolor de los afectados.

Su presencia en el sur de Chile es la triste despedida de su mandato.  Hoy no se trata de encomendar el mejoramiento de un sistema que funciona  a pilas.  Normalizar la vida de una población traumatizada no es cosa de pocas horas sino de decenas de años.

La estrategia de un corta palos
Los despliegues del gobierno bacheleliano son diseños de cortapalos. El infantilismo del gobierno se hace notar al querer evitar que la popularidad de la Mandataria se vaya a pique: egoísmo puro.

En su gira por el Bíobío la presidenta promete seguir ayudando a los afectados… Demasiado tarde, Presidenta, porque si no ha usado recursos del Estado para apalear tanta miseria en todo su mandato, ahora, fuera de la Moneda su ayuda será cero.

Unos periodistas amigos me han preguntado si la sra Bachelet tendrá posibilidades en las próximas elecciones presidenciales. La verdad que no. Toda su popularidad se fue a un hoyo. Chile no olvida los buenos presidentes: la Sra Bachelet no será un buen recuerdo.

Por otro lado muchos pensaban que el adiós de la Presidenta habría sido con banderitas chilenas en las manos de todos los peques de la patria. Nada de eso: muchas madres, mapuches o “huincas” secarán sus lágrimas por sus hijos asesinados bajo su gobierno y no pensarán despedir a la presidenta porque el pueblo mapuche y los huincas  seguirá luchando por sus derechos.

En fin, en Chile siempre se han hecho chistes contra los mandatarios chilenos: la sra Bachelet ha matado la virtud del humor porque, todos lo sabemos, el chileno se ríe de sus propias desgracias, pues con la concertación no hubo tiempo para reír.

¿Cómo se podrá exorcizar las desgracias con un chiste picante? Hay pocas posibilidades porque la colectividad chilena necesitará sus buenos años para olvidar sus penas.

Godosky