La Habana.- El presidente Raúl Castro lamentó ayer la muerte del opositor Orlando Zapata Tamayo, quien hizo una huelga de hambre en demanda de mejores condiciones carcelarias, pero el mandatario atribuyó los hechos al conflicto con Estados Unidos. Castro respondió a periodistas brasileños que cubrían la visita del presidente Luiz Inacio Lula da Silva al puerto de Mariel, 40 kilómetros al este de aquí y a la que no fueron invitados otros medios de prensa extranjeros.
La cancillería cubana distribuyó una versión de esas declaraciones, que hasta esta noche no habían sido transmitidas en los noticieros de radio y televisión, que tampoco han reportado el deceso.
El cadáver de Zapata fue trasladado la noche del miércoles a su natal Banes, en la provincia oriental de Holguín (unos 800 kilómetros al este de aquí), donde será sepultado el jueves por la mañana, mientras decenas de opositores eran detenidos en el este del país para impedir que asistieran al sepelio, informó Elizardo Sánchez, de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.
Grupos y activistas disidentes dejaron de lado sus diferencias para culpar unánimemente al gobierno de la muerte de Zapata. Osvaldo Payá, que encabeza un movimiento democristiano, dijo que el prisionero, de raza negra, había recibido ultrajes, desprecios racistas y abusos en las cárceles, así como golpizas y tratos inhumanos.
Payá encabezó el Proyecto Varela, un movimiento que hace ocho años promovió un referéndum sobre el sistema político cubano. Decenas de activistas de esa corriente fueron encarcelados, entre ellos Zapata.
Según la versión distribuida por la cancillería, Castro lamentó la muerte del preso cubano Orlando Zapata Tamayo, quien falleció ayer después de protagonizar una huelga de hambre, y aseguró que este hecho es el resultado de la relación con Estados Unidos, afirmando que en la isla no existen torturados.
La referencia a Estados Unidos remite a la posición oficial cubana de que no hay disidencia en la isla y quienes así se identifican trabajan para el gobierno de Washington. Ese es el núcleo de las acusaciones que en 2003 culminaron en juicios sumarios contra 75 activistas. Zapata fue detenido ese año, pero tuvo un juicio independiente.
Según la misma versión, Raúl Castro agregó: No existen torturados, no hubo torturados, no hubo ejecución. Eso sucede en la base (estadunidense) de Guantánamo.
Sánchez informó que el traslado del cadáver de Zapata desde La Habana fue controlado por la Seguridad del Estado y resultó extremadamente lento, unas 17 horas, con la marcada intención de llegar tarde a Banes para que el velorio fuera muy corto.
