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Agosto 19, 2026

El gallo está cantando tres veces

Buena cazuela armó el padre jesuita Berríos, el mismo que fundara “Un Techo Para Chile” y que hace algún tiempo anunció que se iba al África ardiente. Me enteré de sus declaraciones, en que apoya la construcción de represas en el sur chileno, con frases tan livianas como “debiéramos hacer más represas, para que no se vaya el agua totalmente de la montaña al mar” y de paso crucifica a Douglas Tompkins y como me dijo un gaucho, mientras sorbía un mate amargo, “les pegó una meada a los ambientalistas”.

Me sorprendieron los dichos del jesuita publicados en el diario electrónico El Mostrador. Casi tan destemplados como la arremetida que hace unos meses atrás realizó el Cardenal Errázuriz contra los que nos oponemos a la construcción del Proyecto de ENDESA. Tanta devoción de estos religiosos, el purpurado y el cura de hábitos negros (no confundir con el film “Escarlata y Negro”) me hizo ir directamente a las fuentes y leí la entrevista –sin firma- publicada el día 20 de Enero de 2010 en el periódico regional El Diario de Aysén, pag. 4. Hay que decirlo, el cura Berríos no habló como lo hizo su Jefe, el Obispo. Incluso Felipe tiene algunas ideas interesantes y dignas de desarrollar como “atacar la concentración de la riqueza” o “gastemos nuestra energía como continente en los más desposeídos” Sin embargo el resultado de la entrevista, como ya dije, es una cazuela difícil de digerir. Mezcló ecología con fe, riqueza con turismo, pobreza con represas, voluntad antiimperialista con omisión a las familias dueñas de Chile, Desigualdad social con Movimientos Ambientalistas, belleza geográfica con labor pastoral. Les dio duro a los movimientos ecologistas e instala la creencia que a esta Patagonia pobre llega el turismo de elite del mundo. Es cierto que llega uno que otro millonario. Pero ¡por favor! Aysén no es el parador del Club de Forbes. También le hizo su “finito” al Obispo Infanti. No es primera vez. Remata dejando a Douglas Tompkins como un multimillonario responsable de la contaminación mundial.

¿Qué habrá detrás de todo esto? ¿Desinformación técnica y científica sobre lo que significa la construcción de mega represas y su impacto en los ecosistemas? ¿Pugnas internas de la Iglesia? ¿Ojeriza contra el ambientalista Tompkins; razones religiosas que desconocemos? ¿Campaña comunicacional para desviar la atención de otro caso -¡¡otro más!! de un cura pedófilo? ( la Iglesia de una buena vez debe decir ¡basta!…¡Hasta cuando los herodes se escoden en los hábitos!)

El padre Felipe trata livianamente lo que significaría represar las aguas de los ríos Baker, Chacabuco, Pascua, etc. dice textual “De ahí que se den derechos de agua a una empresa para que esa empresa pueda generar electricidad y luego el agua la suelte otra vez” o se despacha este otro sermón “En vez de atacar una represa hidroeléctrica que la verdad es que creo que el daño que produce o la intervención en la naturaleza es mínima…por qué  entonces no se ataca uno de los problemas profundos ecológicos que es la concentración de la riqueza” ¿El padre Berríos, estudioso como buen jesuita, se habrá informado de los daños irreparables que se produce en el ciclo  del agua cuando ésta se represa?

Nunca nos cansaremos de escribir que la construcción de centrales hidroeléctricas  no es un acto inocuo. Está relacionado con los modelos de vida y con los modos productivos que adoptan o les imponen a los pueblos. Si se quiere ver así: Está relacionado con el espíritu de un pueblo. Represar un río, un curso de agua, es alterar –a veces sin retorno- el ciclo hidrológico. Además del daño que provoca en bosques, praderas, montañas, valles, avifauna y en el ¡ser humano! la construcción de esos monstruos de acero que son las torres que soportan el tendido de cables. Cuesta creer que el padre Berríos no tenga antecedentes de lo que significará construir estas gigantescas torres. ¡Cuesta creer que Felipe dijo lo que dijo! Y el gallo está cantando tres veces.

Felipe cuestiona “…por qué entonces no se ataca uno de los problemas profundos ecológicos que es la concentración de la riqueza”  Sí, por qué no se ataca la concentración de la riqueza. La concentración de los medios de comunicación, del poder político. También nos hubiese gustado que se pronunciara sobre la recuperación de nuestros recursos básicos como el agua, el cobre. Si la ecología tiene que ver con la superación de la pobreza hablemos de la estatización de la banca o el control del crédito usurario. El que los pueblos puedan ejercer el derecho soberano de disponer libremente de sus recursos naturales. ¿Por qué la Iglesia no se desprende de los numerosos bienes que posee y estos sean donados para que se puedan construir viviendas para los necesitados? El padre Felipe, fundador de Un Techo par Chile debe conocer muy bien como las grandes inmobiliarias, cuyos dueños tienen domicilio político conocido,  lucran con la tierra, con los millonarios proyectos inmobiliarios. Sin embargo ni una palabra para denunciar eso. Es más fácil ser el legionario y crucificar mediaticamente a un ciudadano extranjero que realiza lo que deberíamos realizar los chilenos: proteger nuestra tierra, nuestros bosques, nuestros ecosistemas.

No sé como habrá amasado su fortuna Douglas Tompkins, pero tuve la oportunidad de conocer el futuro Parque Nacional Patagonia, donde no sólo Tompkins, sino que una Fundación y muchos hombres y mujeres, chilenos y chilenas, y ciudadanos de otras partes del mundo trabajan para construir un Parque que luego será entregado en forma gratuita al Estado chileno. Así como ocurrió con el Parque Nacional Monte León, en la Provincia de Sta. Cruz, Argentina.

Es hora de entender que el Planeta está ardiendo y que la supervivencia de la humanidad está amenazada. Es hora de entender que el lucro, los modelos de sociedad basados en el consumo irracional no son compatibles con la protección de los recursos naturales. Es hora de asumir que si no queremos construir el cielo en la tierra, por lo menos no contribuyamos a hacer de ella un infierno.

                         Por Rodrigo De Los Reyes Recabarren
                            rodrigodlr@patagoniachile.cl