Se vuelve al pasado; lamentablemente todo es tan endeble que no soportará el peso de tanta tragedia vivida. ¿Por qué Piñera teme a la oposición? En la política los temas son interminables porque la ciudadanía no es acción de los especuladores de la bolsa cuya brutalidad es comprar una mayoría de valores para destruir un concurrente. ¿Es la política estéril? ¿Por qué tanto temor? ¿Es incapacidad?
Piñera vive de emociones. Su IQ no le permite análisis concretos porque se enfrasca en temas que ni le mismo logra comprender. Toca puntos sensibles de la historia y se olvida que él es parte de esos puntos. Cierto que desgajar un racimo de uva lo hace hasta un bebé cosa que para Piñera se hace complicado dado que su intelecto es liviano y no es cristalino. Por esto teme a la política porque no tiene experiencia en el campo, no tiene idea de debates al interno de un conglomerado tan sensible que es el pueblo. La fórmula para gobernar la encontró en “Democracia de los acuerdos”, pues ello lo destruirá en un dos por tres.El temor es el peor enemigo del hombre porque se vuelve inestable y lo lleva a destruirse a si mismo.
Piñera busca una convivencia del “ Si patrón” y no que le rompan las bolas… no es, ni jamás será, un hombre que va derecho al grano. Esa es su ruina y logrará hacerse odiar hasta de sus propios ministros. Para expresar un deseo los niños cierran los ojos y rezan sus padres nuestros, prometiendo de paso, que no se masturbaran ni en la casa ni en la escuela con tal que la divina providencia le regale el favor. Tan lejos no se llega, es cierto. Las velitas encendidas en las grutas de las animitas son por los favores concedidos; pero, ¿Piñera tiene su Dios preferido? Cierto, él tiene fe en su “ego” su Dios nacido en él mismo lo llevará a repartir la sal y el agua para un pueblo sediento de democracia. Bíblico o no pues sus pensamientos son articulaciones de una fraseología escogida un domingo de campo.
La confianza mutua se encuentra al interior de una iglesia porque en la boca de un cura se anida la palabra de Dios y todos creemos en lo que predica el curita. Todo eso no consolida una democracia porque al dejar la parroquia choca en la pupila de los parroquianos la otra realidad de la vida. Si el proyecto del “Pije” es desarrollar una economía social de mercado, pues, que lo diga sin pelos en la lengua: “ Se acabó el gueveooooo”.
En fin, lentamente nos acercamos al Bicentenario… y la transición de un pueblo que no ha superado nada, se va vistiendo de fiesta para celebrar la nueva pobreza de una nación que es patriota y que todos pueden convertirse un día en salvadores de la patria.
Desde marzo hacia adelante las carreteras se llenarán de letreros y fiches con fotos de todos los gobernantes de Chile… sus uniformes, un trajecito de marinero y pantalones cortos con unas banderitas chilenas en las manos saludando al viajero con un slogan: “vistase como nosotros”
Godosky
