El pretender personificar en Sebastián Piñera la “virtud republicana” y parangonar su acceso a la Primera Magistratura con la trascendencia para nuestra república de Andrés Bello, Diego Barros Arana y Valentín Letelier -como hace el historiador Sergio Villalobos en carta al Director de hoy lunes-, me parece -para no ser más explícito- pintoresco y extraviado.
Otra cosa es que aquél se haya ganado el apoyo de la mayoría ciudadana democráticamente y sea nuestro Presidente electo, ante lo cual, sólo nos cabe a los demócratas aceptar el veredicto popular y felicitar a los triunfadores.
Rafael Enrique Cárdenas Ortega
Rafael Enrique Cárdenas Ortega
