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Agosto 19, 2026

Ganar gracias a Avemarías ajenas

Eduardo Frei fue el Presidente de la Concertación más reacio en el reconocimiento de las víctimas de las violaciones a los derechos humanos: Hoy quiere ganar gracias con Avemarías rezados al unísono, por los integrantes de Juntos Podemos y, sobretodo, por los familiares de detenidos desaparecidos. Hay que ser muy cara de palo para pedir a la directiva de los últimos que apoye al candidato del continuismo, cuando precisamente fue Eduardo Frei quien se negó a concederles audiencia durante los seis años de su mandato.

Hace poco tiempo, en un debate televisivo, el candidato de marras se dio el lujo de calificar a Salvador Allende con nota 4.0 (cuatro cero) que, en la escala de uno a diez, corresponde a reprobado. Con qué cara se atreve a demandar que quienes admiran a Allende se conviertan en sus “yanaconas” o indios de servicio.


            Rememorando la lamentable historia del período presidencial de Eduardo Frei, bástenos decir que fue este Presidente quien salvó a Augusto Pinochet Jr. de ser juzgado por los tribunales de justicia, así como también salvó al padre de terminar sus días en una cárcel española, como en justicia correspondía a este repugnante tirano, que siempre será una vergüenza para nuestro país.


            Fue Eduardo Freí quien propició el Acuerdo Otero-Figueroa, un verdadero punto final que, de haberse aprobado, hubiera significado la absoluta impunidad para los victimarios de la dictadura de Augusto Pinchote – si el PS no hubiera amenazado con retirarse del gobierno, habría sido seguro la aplicación del Acuerdo-.


            Para los que no quieren recordar, sería útil que se analizara el papel de Frei y sus ministros en relación a las presiones a los diputados democratacristianos para que votaran en contra de la acusación constitucional contra el ex comandante en jefe del ejército, Augusto Pinochet Ugarte, antes de asumir su cargo de senador vitalicio.


            Dejo de lado, para no abundar en detalles, la tierna amistad entre Pinochet y Pérez Yoma, ministro de Defensa durante el gobierno del candidato del continuismo, así como la amenaza de renuncia de Ricardo Lagos cuando Frei impuso su autoridad para construir un “hotel de lujo” al “Mamo” Contreras.


            Carmen Soria, valiente defensora de los derechos humanos, viene denunciando la actitud despectiva de Frei, respecto del envenenamiento de su padre, Carmelo Soria, con sustancias químicas. En el tema de los derechos humanos no puede haber personas privilegiadas, pues todas las víctimas tienen igual dignidad y merecen el mismo respeto y derecho a la justicia y verdad.


            En conclusión, creo lo mínimo que se puede exigir al candidato Eduardo Frei Ruiz-Tagle es que pida perdón por sus negligencias, desprecios y, en algunos casos, complicidad con los victimarios, en especial, con el tirano Pinochet y su familia.


Rafael Luís Gumucio Rivas