Madrid.- Fernando Ferrín Calamita, el juez homófobo y ultracatólico que se negó a aplicar la ley que desde el año 2005 permite el matrimonio homosexual y la adopción a parejas del mismo sexo en España, fue condenado a 10 años de inhabilitación por prevaricación.
Con el paso del tiempo, este magistrado provocó la alarma en el colectivo de gays, lesbianas y transexuales, por sus reiteradas afirmaciones homofóbas que escribe sin tapujos en sus resoluciones, en las que llega incluso a equiparar la homosexualidad con la condición de toxicómano, pederasta, prostituta y la pertenencia a una secta satánica.
Ferrín Calamita inició su carrera judicial en 1987, en Chiclana, Cádiz, donde también comenzó su polémica trayectoria: unas semanas después de asumir el cargo como juez ordenó el arresto de dos mujeres que paseaban en la playa sin la parte superior del traje de baño, con el argumento de que le molestaban. Esta práctica, que en ningún caso estaba prohibida por la ley, obligó a esas dos jóvenes a pasar tres días en el calabozo.
Ferrín Calamita inició su carrera judicial en 1987, en Chiclana, Cádiz, donde también comenzó su polémica trayectoria: unas semanas después de asumir el cargo como juez ordenó el arresto de dos mujeres que paseaban en la playa sin la parte superior del traje de baño, con el argumento de que le molestaban. Esta práctica, que en ningún caso estaba prohibida por la ley, obligó a esas dos jóvenes a pasar tres días en el calabozo.
Ferrín Calamita inició su carrera judicial en 1987, en Chiclana, Cádiz, donde también comenzó su polémica trayectoria: unas semanas después de asumir el cargo como juez ordenó el arresto de dos mujeres que paseaban en la playa sin la parte superior del traje de baño, con el argumento de que le molestaban. Esta práctica, que en ningún caso estaba prohibida por la ley, obligó a esas dos jóvenes a pasar tres días en el calabozo.
