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En Roma, este martes 09 diciembre, a las 9H15, tuvo lugar la 3a audiencia del primer juicio por la desaparición del ex-sacerdote italo-chileno Omar Venturelli desde la cárcel de Temuco, entonces bajo la dirección del ex-fiscal Alfonso Podlech Michaud.
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Tres testigos se presentaron a declarar bajo juramento ante la justicia italiana: Lautaro Calfuquir, ingeniero comercial, Eleuterio Toro y Pablo Berzhenko, profesores universitarios. Coincidieron en señalar que Alfonso Podlech era conocido en Temuco como militante del grupo terrorista Patria y Libertad desde antes del golpe militar. En esa ciudad, declararon “Podlech se sentía dueño de la vida de sus habitantes y se paseaba vestido de militar con pistola al cinto”.
A partir del golpe militar Podlech creó y participó en los temidos “Consejos de Guerra” que decidían la vida y muerte de los prisioneros políticos. El primer Consejo, inició su actividad en octubre 1973, acusando a quienes se oponían al golpe de estado de querer asesinar a los militares.
Estos tres testigos declararon haber conocido a Omar Venturelli con anterioridad al golpe militar y coinciden en haber visto a Omar Venturelli en la cárcel, en muy mal estado, cojeando, muy débil, con visibles señas de tortura, incluso en la cara. Paolo Berzhenko, que entonces era profesor de Historia de la Universidad Católica de Temuco, relató al tribunal que se encontró a Venturelli en la Fiscalía Militar, donde se realizaban los interrogatorios y los consejos de guerra, y cuyo fiscal militar era Alfonso Podlech Michaud. Según Berzhenko, “Venturelli fue interrogado allí, pero se le hizo desaparecer y nunca fue juzgado”.
También todos ellos reconocieron conocer el “Bando militar 17”, que conminaba a presentarse ante las autoridades militares bajo amenaza de aplicar la “Ley de fuga”. Incluso la mujer de Berzhenko, se presentó al regimiento ya que el nombre de su marido aparareció en el mismo bando. Al avisar que su marido se encontraba en Santiago fue agredida verbalmente.
Los tres testigos describen a Omar Venturelli como una persona generosa, sensible, buen profesor, buen académico y en ese momento, Podlech hace señas desde su jaula en la sala para que su abogado pregunte si Omar Venturelli era profesor de una escuela pública o privada (posiblemente tratando de hacer entender que si hubiera sido italiano no podría trabajar en una institución pública). El sistema judicial italiano contempla que el juicio pueda realizarse “por derecho de sangre”, lo que implica el inicio de procesos por delitos cometidos en cualquier parte del mundo contra ciudadanos de Italia. Por esta razón, la defensa de Podlech está empeñada en demostrar que Omar Venturelli no era italiano, sino solamente chileno.
Al responder una pregunta del abogado Gentili respecto a la visión que tenían de Omar Venturelli, los testigos coincidieron en que Omar era visto como un cura, con una actitud tremendamente bondadosa, amistosa, generosa, inteligente, carismática, con el cual se podía conversar por horas sobre diversos temas no obstante su juventud.
Eleuterio Toro y Pablo Berzhenko, eran también académicos como Venturelli en la Universidad Católica de Cautín, de donde fueron expulsados y obligados a renunciar a sus contratos de trabajo aunque alegaran haber entrado por concurso público (sept. 24, 1973). Eleuterio Toro, profesor de matemáticas en la Universidad Católica de Temuco, explicó cómo se realizaba la represión en esa localidad.
Respecto al conflicto por la propiedad de la tierra, los testigos coincidieron en subrayar que Omar Venturelli era nieto de italianos pertenecientes al grupo de colonos de Modena (centro-norte de Italia) que llegaron directamente de Italia, junto a colonos alemanes y suizos, invitados por el gobierno chileno para poblar la Región de la Araucanía. Eleuterio Toro detalló el origen italiano de Venturelli, su abuelo y sus padres formaban parte de la colonia italiana “Capitan Pastene”, señaló.
Aunque siendo hijo de colonos italianos propietarios de tierras, Omar Venturelli se distinguía por su visión de justicia social completamente opuesta a la de Alfonso Podlech que representaba los intereses terratenientes y ostentaba el título de fiscal militar desde antes del golpe, aunque fue formalmente ratificado posteriormente.
Los testigos relataron también la preocupación del ex-sacerdote Omar Venturelli, por su esposa e hija encargándoles que si salían de la prisión advirtieran a Fresia Cea de Venturelli de asilarse lo antes posible ya que su vida y la de la hija corrían peligro. Berzhenko mencionó que cumplió y que una vez asilada, Fresia le pidió que entrara a la embajada una mamadera y leche para María Paz, su pequeña hija (2 años).
Los testigos recuerdan también que Podlech era ya conocido dentro del grupo terrorista Patria y Libertad que realizó su primer Congreso en Temuco y que la familia Podlech se oponía a la Reforma Agraria. Pablo Berzhenko recordó además haber visto un ex-alumno suyo que pertenecía al movimiento Patria y Libertad y que despues del Golpe lo encontró en uniforme militar con el grado de teniente, precisamente el día de su detención.
El 17 de septiembre de 1973 se emitió el bando que proclamaba que por cada militar asesinado serían ejecutados 10 “indeseables marxistas”. El Abogado Gentili pidió al testigo Bertzhenko que leyera una fotocopia de dicho bando a la sala (detrás del vidrio se pudo observar que Podlech movía la cabeza afirmativamente durante la lectura).
Los testigos negaron rotundamente que el país hubiera estado en guerra como afirmaban los militares para legitimar la ampliación del código militar al resto de la sociedad. Los militares justificaban la ampliación abusiva de dichos tribunales contra los llamados “marxistas”. El término marxista era utilizado peyorativamente para quitar todo valor humano a los opositores de la junta militar, sosteniendo que la represión combatía una ideología externa. (Incluso el jefe de la aviación hablaba del “cáncer marxista” que había que extirpar de raíz. NdR).
En el informe de la Comisión Rettig aparece Omar Venturelli liberado el 4 de Octubre 1973 junto a otras diez personas que nunca fueron encontradas. El primer informe “Verdad y Reconciliación” no pretendía acusar a los asesinos, sino establecer la verdad. En el segundo informe debería existir el registro de entradas y salidas individualizando la desaparición de los prisioneros (En ese momento se observa a Podlech sonreir irónicamente).
Lautaro Calfuquir, declaró que el ex-sacerdote fue sacado del recinto a las seis de la tarde el día 4 de octubre de 1973 “una mala señal porque los que eran sacados a esa hora siempre eran torturados o desaparecían” acotó. Omar Venturelli nunca regresó ni nunca fue encontrado. Años mas tarde se declaró su muerte presunta para reconocer la responsabilidad genérica del Estado, presupuesto necesario para un reconocimiento administrativo que permita una indemnización.
Se cerró la sesión con una citación para el 12 y 13 de enero siempre y cuando el profesor Lacinio (80), experto en asuntos de nacionalidad, tendra lista una memoria o dossier sobre la doble nacionalidad de Omar Venturelli.
En la audiencia del 18 de noviembre pasado, los jueces italianos dictaminaron la negación de la custodia fuera de la cárcel romana donde ahora se encuentra Alfonso Podlech Michaud.
En julio de 2006, la familia del ex-sacerdote presentó en Chile una querella contra el dictador chileno Augusto Pinochet, fallecido en diciembre de ese año. La querella era también contra Podlech, quien ejercía como fiscal militar en la ciudad de Temuco, donde desaparició Omar Venturelli. Debe recordarse que Omar Venturelli fue a presentarse voluntariamente en el regimiento “Tucapel” de Temuco el 24 de septiembre de 1973, tras enterarse por una emisora de radio local de que era requerido por las autoridades castrenses. Del regimiento fue trasladado a la cárcel de Temuco, donde fue visto por otros presos hasta el 4 de octubre de ese mismo año, fecha en que se pierde su rastro.
Es necesario precisar que al momento de su desaparición, Omar Venturelli Leonelli tenía 31 años, estaba casado con Fresia Cea y su hija María Paz tenía dos años. Un documento firmado por Alfonso Podlech Michaud señaló que el ex-sacerdote había sido liberado, pero nunca más se supo de él. Estas mentiras fueron repetidas por “los fiscales militares en tiempos de guerra”, guerra que nunca existió que sirvió a los militares para legitimar una masacre y la desaparición de mucha gente entre ellos Omar Venturelli.
Podlech Michaud, de 75 años fue detenido el 27 de julio de 2008 en el aeropuerto madrileño de Barajas en cumplimiento de una orden europea de detención y entrega emitida por las autoridades italianas y, el 13 de agosto el ex fiscal de la carcel de Temuco, fue extraditado a Italia desde España y encarcelado en la prisión de Rebibbia (Roma).
La Fiscalía italiana abrió en 1998 una investigación para esclarecer la desaparición de cuatro ciudadanos italo-chilenos durante la dictadura militar (1973-1990), entre ellos el ex religioso cuyo paradero se perdió mientras permanecía en arresto político en la cárcel donde Podlech era director.
Ademas de Omar Roberto Venturelli Leonelli, nunca fueron encontrados Juan Bosco Maino Canales, Juan Montiglio Murúa y Jaime Patricio Donato Avendaño. Juan Montiglio y Jaime Donato figuran en el informe de las Fuerzas Armadas como lanzados al mar, frente a las costas de San Antonio.
María Inés Bussi (MIB)
A partir del golpe militar Podlech creó y participó en los temidos “Consejos de Guerra” que decidían la vida y muerte de los prisioneros políticos. El primer Consejo, inició su actividad en octubre 1973, acusando a quienes se oponían al golpe de estado de querer asesinar a los militares.
Estos tres testigos declararon haber conocido a Omar Venturelli con anterioridad al golpe militar y coinciden en haber visto a Omar Venturelli en la cárcel, en muy mal estado, cojeando, muy débil, con visibles señas de tortura, incluso en la cara. Paolo Berzhenko, que entonces era profesor de Historia de la Universidad Católica de Temuco, relató al tribunal que se encontró a Venturelli en la Fiscalía Militar, donde se realizaban los interrogatorios y los consejos de guerra, y cuyo fiscal militar era Alfonso Podlech Michaud. Según Berzhenko, “Venturelli fue interrogado allí, pero se le hizo desaparecer y nunca fue juzgado”.
También todos ellos reconocieron conocer el “Bando militar 17”, que conminaba a presentarse ante las autoridades militares bajo amenaza de aplicar la “Ley de fuga”. Incluso la mujer de Berzhenko, se presentó al regimiento ya que el nombre de su marido aparareció en el mismo bando. Al avisar que su marido se encontraba en Santiago fue agredida verbalmente.
Los tres testigos describen a Omar Venturelli como una persona generosa, sensible, buen profesor, buen académico y en ese momento, Podlech hace señas desde su jaula en la sala para que su abogado pregunte si Omar Venturelli era profesor de una escuela pública o privada (posiblemente tratando de hacer entender que si hubiera sido italiano no podría trabajar en una institución pública). El sistema judicial italiano contempla que el juicio pueda realizarse “por derecho de sangre”, lo que implica el inicio de procesos por delitos cometidos en cualquier parte del mundo contra ciudadanos de Italia. Por esta razón, la defensa de Podlech está empeñada en demostrar que Omar Venturelli no era italiano, sino solamente chileno.
Al responder una pregunta del abogado Gentili respecto a la visión que tenían de Omar Venturelli, los testigos coincidieron en que Omar era visto como un cura, con una actitud tremendamente bondadosa, amistosa, generosa, inteligente, carismática, con el cual se podía conversar por horas sobre diversos temas no obstante su juventud.
Eleuterio Toro y Pablo Berzhenko, eran también académicos como Venturelli en la Universidad Católica de Cautín, de donde fueron expulsados y obligados a renunciar a sus contratos de trabajo aunque alegaran haber entrado por concurso público (sept. 24, 1973). Eleuterio Toro, profesor de matemáticas en la Universidad Católica de Temuco, explicó cómo se realizaba la represión en esa localidad.
Respecto al conflicto por la propiedad de la tierra, los testigos coincidieron en subrayar que Omar Venturelli era nieto de italianos pertenecientes al grupo de colonos de Modena (centro-norte de Italia) que llegaron directamente de Italia, junto a colonos alemanes y suizos, invitados por el gobierno chileno para poblar la Región de la Araucanía. Eleuterio Toro detalló el origen italiano de Venturelli, su abuelo y sus padres formaban parte de la colonia italiana “Capitan Pastene”, señaló.
Aunque siendo hijo de colonos italianos propietarios de tierras, Omar Venturelli se distinguía por su visión de justicia social completamente opuesta a la de Alfonso Podlech que representaba los intereses terratenientes y ostentaba el título de fiscal militar desde antes del golpe, aunque fue formalmente ratificado posteriormente.
Los testigos relataron también la preocupación del ex-sacerdote Omar Venturelli, por su esposa e hija encargándoles que si salían de la prisión advirtieran a Fresia Cea de Venturelli de asilarse lo antes posible ya que su vida y la de la hija corrían peligro. Berzhenko mencionó que cumplió y que una vez asilada, Fresia le pidió que entrara a la embajada una mamadera y leche para María Paz, su pequeña hija (2 años).
Los testigos recuerdan también que Podlech era ya conocido dentro del grupo terrorista Patria y Libertad que realizó su primer Congreso en Temuco y que la familia Podlech se oponía a la Reforma Agraria. Pablo Berzhenko recordó además haber visto un ex-alumno suyo que pertenecía al movimiento Patria y Libertad y que despues del Golpe lo encontró en uniforme militar con el grado de teniente, precisamente el día de su detención.
El 17 de septiembre de 1973 se emitió el bando que proclamaba que por cada militar asesinado serían ejecutados 10 “indeseables marxistas”. El Abogado Gentili pidió al testigo Bertzhenko que leyera una fotocopia de dicho bando a la sala (detrás del vidrio se pudo observar que Podlech movía la cabeza afirmativamente durante la lectura).
Los testigos negaron rotundamente que el país hubiera estado en guerra como afirmaban los militares para legitimar la ampliación del código militar al resto de la sociedad. Los militares justificaban la ampliación abusiva de dichos tribunales contra los llamados “marxistas”. El término marxista era utilizado peyorativamente para quitar todo valor humano a los opositores de la junta militar, sosteniendo que la represión combatía una ideología externa. (Incluso el jefe de la aviación hablaba del “cáncer marxista” que había que extirpar de raíz. NdR).
En el informe de la Comisión Rettig aparece Omar Venturelli liberado el 4 de Octubre 1973 junto a otras diez personas que nunca fueron encontradas. El primer informe “Verdad y Reconciliación” no pretendía acusar a los asesinos, sino establecer la verdad. En el segundo informe debería existir el registro de entradas y salidas individualizando la desaparición de los prisioneros (En ese momento se observa a Podlech sonreir irónicamente).
Lautaro Calfuquir, declaró que el ex-sacerdote fue sacado del recinto a las seis de la tarde el día 4 de octubre de 1973 “una mala señal porque los que eran sacados a esa hora siempre eran torturados o desaparecían” acotó. Omar Venturelli nunca regresó ni nunca fue encontrado. Años mas tarde se declaró su muerte presunta para reconocer la responsabilidad genérica del Estado, presupuesto necesario para un reconocimiento administrativo que permita una indemnización.
Se cerró la sesión con una citación para el 12 y 13 de enero siempre y cuando el profesor Lacinio (80), experto en asuntos de nacionalidad, tendra lista una memoria o dossier sobre la doble nacionalidad de Omar Venturelli.
En la audiencia del 18 de noviembre pasado, los jueces italianos dictaminaron la negación de la custodia fuera de la cárcel romana donde ahora se encuentra Alfonso Podlech Michaud.
En julio de 2006, la familia del ex-sacerdote presentó en Chile una querella contra el dictador chileno Augusto Pinochet, fallecido en diciembre de ese año. La querella era también contra Podlech, quien ejercía como fiscal militar en la ciudad de Temuco, donde desaparició Omar Venturelli. Debe recordarse que Omar Venturelli fue a presentarse voluntariamente en el regimiento “Tucapel” de Temuco el 24 de septiembre de 1973, tras enterarse por una emisora de radio local de que era requerido por las autoridades castrenses. Del regimiento fue trasladado a la cárcel de Temuco, donde fue visto por otros presos hasta el 4 de octubre de ese mismo año, fecha en que se pierde su rastro.
Es necesario precisar que al momento de su desaparición, Omar Venturelli Leonelli tenía 31 años, estaba casado con Fresia Cea y su hija María Paz tenía dos años. Un documento firmado por Alfonso Podlech Michaud señaló que el ex-sacerdote había sido liberado, pero nunca más se supo de él. Estas mentiras fueron repetidas por “los fiscales militares en tiempos de guerra”, guerra que nunca existió que sirvió a los militares para legitimar una masacre y la desaparición de mucha gente entre ellos Omar Venturelli.
Podlech Michaud, de 75 años fue detenido el 27 de julio de 2008 en el aeropuerto madrileño de Barajas en cumplimiento de una orden europea de detención y entrega emitida por las autoridades italianas y, el 13 de agosto el ex fiscal de la carcel de Temuco, fue extraditado a Italia desde España y encarcelado en la prisión de Rebibbia (Roma).
La Fiscalía italiana abrió en 1998 una investigación para esclarecer la desaparición de cuatro ciudadanos italo-chilenos durante la dictadura militar (1973-1990), entre ellos el ex religioso cuyo paradero se perdió mientras permanecía en arresto político en la cárcel donde Podlech era director.
Ademas de Omar Roberto Venturelli Leonelli, nunca fueron encontrados Juan Bosco Maino Canales, Juan Montiglio Murúa y Jaime Patricio Donato Avendaño. Juan Montiglio y Jaime Donato figuran en el informe de las Fuerzas Armadas como lanzados al mar, frente a las costas de San Antonio.
María Inés Bussi (MIB)
