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Agosto 18, 2026

¿Por qué Arrate?

Mi compromiso con la candidatura de Jorge Arrate a la presidencia se funda en una concepción ideológica común y en un programa de transformaciones para construir un Chile justo y democrático. Arrate, desde los inicios de la renovación socialista, se comprometió a terminar con la dictadura para iniciar un proceso de transformaciones en nuestro país. 

Lamentablemente, la subordinación al neoliberalismo y el acomodo al sistema político de los dirigentes de la Concertación han culminado en el congelamiento de las reformas económicas y paralizaron la voluntad para erradicar la exclusión política.
 
El Partido Socialista y la Concertación no fueron capaces de levantar un proyecto económico propio y sus dirigentes se rindieron a las fuerzas del mercado. Algunos se acomodaron al modelo económico y otros se han convertido en lobbystas de los empresarios o miembros de los directorios de las grandes empresas. Al mismo tiempo, las cúpulas de la Concertación han impedido que los militantes modestos se puedan expresar en plenitud e intervenir en la vida política.
 
Los que pensamos que el futuro de Chile debe ser distinto, hemos cuestionado la incapacidad de la Concertación para configurar una opción propia en materias económicas. Y hemos protestado que durante sus gobiernos se haya producido una inédita concentración de la riqueza, una pésima distribución del ingreso, el debilitamiento del movimiento sindical y desigualdades insoportables en educación, salud y previsión social. Esa misma política ha colocado los intereses empresariales por sobre la protección del medio ambiente y los recursos naturales.
 
Otra protesta tiene que ver con la exclusión política. Ésta no sólo significa que sectores extraparlamentarios se encuentren al margen de toda participación en un sistema que se supone democrático y que impide la emergencia de nuevos liderazgos a la vida política. A ello también se agrega el desencanto de un cincuenta por ciento de la ciudadanía que renuncia a participar en un sistema electoral injusto, el binominal. La Concertación no cumplió con los compromisos que le ofreció al país. Por el contrario, la reforma constitucional impulsada por Lagos, oportunidad para cambiar el binominal, nunca debió haber renunciado a lo más importante: la modificación del sistema electoral. La firma de Lagos en la constitución pinochetista reformada no ha democratizado el país ni tampoco tiene el respaldo ciudadano pues no ha sido plebiscitada.
 
Ello explica que muchos socialistas, algunos abiertamente y otros sin decirlo,  estemos con Jorge Arrate y su programa de transformaciones.
 
Porque ha propuesto una Nueva Constitución, con una Asamblea Constituyente, para transformar la institucionalidad existente y así democratizar el poder económico, político y territorial, y de esta forma, derribar las barreras sociales que dividen a los chilenos y frenan el desarrollo.
 
Porque se ha comprometido a impulsar la recuperación de la riqueza del cobre para Chile y los chilenos.
 
 
Porque impulsará una estrategia de desarrollo en que el crecimiento económico vaya de la mano con los equilibrios sociales, la desconcentración productiva, la descentralización territorial, la protección de los recursos naturales y la defensa del medio ambiente.
 
Porque entiende la urgencia de una reforma impositiva progresiva, que reduzca las cargas a las personas más modestas y amplíe la contribución de empresas y personas con mayores ingresos.
 
Porque valora un sector público eficiente, capaz de regular el mercado adecuadamente, intervenir los monopolios y enfrentar decididamente toda forma de corrupción, terminando con la colusión entre la política y los negocios.
 
En suma, el programa que ha propuesto la candidatura presidencial de Jorge Arrate apunta a democratizar efectivamente el poder en nuestro país, para abrir oportunidades de participación y decisión efectiva en los asuntos del país a las mujeres, a los trabajadores, a los pequeños empresarios, a los pueblos originarios, a los estudiantes y a las regiones.
 
Hemos trabajado en la candidatura presidencial de Jorge Arrate para que pase a la segunda vuelta y sea el nuevo presidente de Chile. Pero, si no tenemos éxito en esta tarea habremos sembrado la semilla para construir una potente fuerza política de izquierda en el país, condición fundamental para que Chile sea un país más justo, sin discriminaciones y con oportunidades para todos los chilenos y chilenas.  

*Economista

25-11-09