La Organización de Estados Americanos (OEA) designó al ex presidente Ricardo Lagos y la Secretaria de Trabajo de los Estados Unidos, Hilda Solís, como delegados internacionales de la Comisión de Verificación del “Acuerdo Tegucigalpa/San José para la Reconciliación Nacional y el Fortalecimiento de la Democracia en Honduras”.
El punto 5 del acuerdo, firmado en la capital hondureña el 30 de octubre recién pasado, deja en manos del Congreso Nacional la restitución del mandatario destituido tras el golpe de Estado.
El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, advirtió que “tengo indicios racionales que algunos diputados del Congreso Nacional estén tratando de impedir que se logre culminar este acuerdo”.
“El Congreso Nacional como una expresión institucional de la soberanía popular (…) resuelva en lo procedente retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio hasta la conclusión del actual periodo gubernamental , el 27 de enero del 2010”, consigna el documento.
Zelaya expresó que “estamos revirtiendo un golpe de Estado pacifica y democráticamente. Es el primer paso. No es el final. Es posible que tenga otro final respecto a la restitución, pero estamos optimistas”.
Sin embargo, el depuesto mandatario no dejó de señalar sus dudas frente a un posible “juego sucio” urdido por el actual gobernante de facto.
“Quiero aclarar que el presidente del Congreso Nacional sigue siendo Micheletti. Si el Congreso empieza con manipulaciones para tratar de postergar su decisión, no tendríamos ninguna duda que es el propio Micheletti que está haciendo un juego doble con este acuerdo político abalado por la comunidad internacional”.
El martes 3 de noviembre, los miembros internacionales nombrados por la OEA arribarán a Tegucigalpa para reunirse con los representantes Zelaya y del dictador, Roberto Micheletti.
El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, advirtió que “tengo indicios racionales que algunos diputados del Congreso Nacional estén tratando de impedir que se logre culminar este acuerdo”.
“El Congreso Nacional como una expresión institucional de la soberanía popular (…) resuelva en lo procedente retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio hasta la conclusión del actual periodo gubernamental , el 27 de enero del 2010”, consigna el documento.
Zelaya expresó que “estamos revirtiendo un golpe de Estado pacifica y democráticamente. Es el primer paso. No es el final. Es posible que tenga otro final respecto a la restitución, pero estamos optimistas”.
Sin embargo, el depuesto mandatario no dejó de señalar sus dudas frente a un posible “juego sucio” urdido por el actual gobernante de facto.
“Quiero aclarar que el presidente del Congreso Nacional sigue siendo Micheletti. Si el Congreso empieza con manipulaciones para tratar de postergar su decisión, no tendríamos ninguna duda que es el propio Micheletti que está haciendo un juego doble con este acuerdo político abalado por la comunidad internacional”.
El martes 3 de noviembre, los miembros internacionales nombrados por la OEA arribarán a Tegucigalpa para reunirse con los representantes Zelaya y del dictador, Roberto Micheletti.
