Según señaló, habría salido a cazar conejos durante la madrugada para la subsistencia de su familia, en un bosque de la Forestal Cautín, en las cercanías de Lolenco, comuna de Angol.
En esas circunstancias, la escopeta de uno de sus amigos se habría disparado hiriéndole gravemente la pierna desde corta distancia. Sin embargo y por temor a ser relacionado con los recientes atentados incendiarios que afectaron a dos camiones en la zona, tomó la decisión de ocultarse en su comunidad.
Según el parte médico, el menor se encuentra estable y consciente, y está internado en la Unidad de Tratamientos Intensivos del hospital. El doctor Mario Reyes, director del Traumatológico, señaló que la herida de 8 centímetros que Leonardo Quijón tiene en en la parte posterior de la pierna izquierda es por un arma de fuego, y está infectada. Anoche se la realizó un aseo quirúrgico, y se planea la realización de otro en las próximas horas. El parte señala que no hay compromiso de arterias y nervios y que se realizará una reconstrucción de la pierna herida. Quijón se encuentra recibiendo tratamiento antibiótico y pudo haber perdido la pierna si no recibía asistencia médica.
Pérez Yoma descartó alguna responsabilidad de Carabineros en las heridas que recibió el menor y enfatizó que “no tiene ninguna herida producto de Carabineros, tiene heridas producto de perdigones, de una escopeta” y agregó que las circunstancias en que resultó lesionado Leonardo Quijón “tendrán que determinarlo los fiscales. Por qué se mantuvo escondido, por qué no quiso acudir a un centro de salud”. “Lo tenían escondido él tenía la obligación si estaba herido de presentarse, no es función nuestra hacer eso. No es función nuestra hacer eso”, concluyó Pérez Yoma.
El abogado Lorenzo Morales, por su parte, descartó que el menor sea parte de los grupos mapuches responsables de atentados incendiarios en la Ruta 5 Sur. El profesional dijo que de acuerdo al relato del joven de 17 años, “él se situó en el lugar de los hechos en Lolenco, él tiene domicilio cerca de Cherchenco, y él no es comunero de esas comunidades. Él se situó dentro de lo que la policía ha llamado la zona roja, y ese es su real karma. Él vive ahí y ha visto el accionar policial, y por eso tenía miedo”, consignó a radio ADN.
El codirector del Observatorio Ciudadano, José Aylwin, afirmó que el Estado, a través de los funcionarios policiales ha pasado a llevar los derechos humanos y ejerce violencia contra los mapuches. “El Estado, a través de sus efectivos policiales, está vulnerando los derechos humanos y está ejerciendo violencia que está afectando a inocentes como son los niños, tal como lo ha denunciado la propia Unicef”, afirmó el abogado. “Y no ha existido la voluntad política de la autoridad, como los hechos de violencia policial contra las comunidades que afecta de forma grave a niños”, añadió el abogado a radio Cooperativa.
Además, Aylwin aseveró que el mundo mapuche ha sufrido de una estigmatización que genera un clima de violencia. “Aquí se produce una estigmatización y se da cuenta de una situación de violencia, pero el Estado que es el garante del bien común y los funcionarios policiales que deben hacer espetar los derechos humanos, están generando un espiral de violencia que no corresponde a un Estado de Derecho”, dijo.
El abogado del organismo señaló que esa estigmatización provoca que cada hecho de violencia en Wallmapu sea imputado de forma automática a los mapuches y también aseguró que se ha magnificado el hecho de la presencia de grupos armados. “Al parecer podrían haber sectores de comunidades que estén involucrados en un estrategia por la vía violenta. Pero aquí se ha magnificado y se ha señalado que estamos en presencia de grupos armados en una región donde no rige el Estado de derecho y la verdad es que eso no se corresponde con la realidad”, sentenció.
