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La designación de Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos del 2016 derivó en una cuestión política ajena al carácter deportivo de esos juegos,a raíz de la derrota sufrida por Estados Unidos que aspiraba a que éstos se realizaran en Chicago,ciudad natal del presidente Barack Obama.Pero además del ingrediente político,el asunto tiene también un elemento humano que es por el que vamos a comenzar.
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Antes obtuvo una beca para un curso de tornero mecánico en una organización de enseñanza industrial y ya como obrero metalúrgico se trasladó a Sao Barnardino del Campo, donde tuvo sus primeros contactos con el movimiento sindical en 1968.Al año siguiente fue elegido dirigente del Sindicato de Metalúrgicos y en 1975 fue electo presidente del mismo y reelegido en el cargo en 1978.La dictadura iniciaba una apettura y los trabajadores reanudaron sus manifestaciones públicas.
Ahí nació la idea de crear un partido y así nació en 1980 el Partido de los Trabajadores,PT.En 1982 postuló en las elecciones para el gobierno de Sao Paulo y perdió. En 1984,junto a Ulises Guymaraes participaron en el movimiento por elecciones “Direitas Ja” pero no tuvieron éxito.En 1986 fue elegido diputado Federal con una alta votación.
Postuló a la presidencia de la República en 1989 pero perdió,al igual que en 1994,cuando fue derrotado por Fernando Henrique Cardoso,el que fue reelegido para un segundo mandato.Lula ganó las elecciones del 2002 y al asumir el cargo al inicio de 2003 dijo:
“Y yo,que tantas veces fui acusado de no tener un título universitario,consigo mi primer diploma,el título de Presidente de la República de mi país”.
LA DERROTA DE OBAMA
La vida de Barack Obama fue diferente.Hijo de un negro proveniente de Kenia y de una estadunidense blanca, sus padres tenían nivel universitario y cuando el padre los abandonó,la madre tuvo los medios para darle una buena educación,que él supo aprovechar,venciendo al racismo que hoy aflora en su contra.El título de Presidente de la República no fue su primer diploma.
El viaje de Michelle Obama a Copenhague y luego el del presidente,fueron cuidadosamente estudiados.Lo más importante no fue que Chicago era el Estado natal del mandatario, sino que ganar las Olimpíadas para Estados Unidos podía significar un punto a favor de Obama en momentos en que su popularidad va a la baja y sus grandes proyectos,como la reforma al sistema de salud,enfrentan una oposición creciente.
El episodio revela también que a los asesores presidenciales les falta oficio.Por lo visto ninguno sondeó el ambiente, porque si lo hubieran hecho se habrían encontrado con que había un acuerdo entre buena parte de los europeos miembros del Comité Olímpico Internacional,COI, para no votar por Chicago,según lo señaló el noruego Gerhard Heiberg,debido al trato que el congreso estadunidense le dio en 1999 al entonces presidente del COI,el español Juan Antonio Samaranch.Así lo consigno en su información Sylvain Cypel, corresponsal del diario francés Le Monde.
Talvez por eso España haya llegado a la final junto a Río de Janeiro,en tanto Chicago salió del juego a la primera votación.Así las cosas, resulta claro que en un gesto que tiene mucho de prepotencia,los que recomendaron el viaje de Obama actuaron pensando que todavía eran “la” potencia hegemónica y que la simpatía internacional con la que el presidente contó durante su campaña lo harían invencible.
Si en el actual gobierno del norte no admiten que su ubicación en el mundo ha cambiado,seguirán obteniendo reveses como este,que no es una humillación para su presidente como se ha dicho, sino la consecuencia de la falta de una buena cuota de realismo y humildad.
LAS LÁGRIMAS DE LULA
Al conocerse el resultado de la votación final que dejaba a Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos 2016,la alegría se mezcló con las lágrimas en la numerosa delegación brasileña que encabezaba Lula,quien por largo rato no pudo contener el llanto.Y no era para menos,le habían ganado a dos poderosos países,Estados Unidos y Japón,y al mismísimo rey de España.
Pero más allá de eso,estaba la culminación del triunfo de Lula,como ser humano y como líder político.América Latina, en particular América del Sur,vive un momento en el que sus aspiraciones unitarias en procura de la democratización plena y el desarrollo, han alcanzado un grado inédito.Eso no es solamente obra de Lula,pero su aporte ha sido importante.
Encabezó el movimiento de rechazo a ALCA,que implicaba someter las economías de la región a los intereses de Washington.Creó,en cambio,el Mercado Común del Sur, MERCOSUR, y se sumó a las propuestas de otros presidentes,como el de Venezuela,en la creación del Banco del Sur,que ya empezará a funcionar con un capital de 20 mil millones de dólares, aportados por los países que lo forman.
Propuso el acercamiento de América del Sur con Africa, iniciativa que ya está en marcha con la participación de 63 países entre africanos y suramericanos,los que se acaban de reunir por segunda vez en Venezuela,bajo la presidencia de Hugo Chávez,y se volverán a reunir en Libia a invitación de Muhammar Gadafi,cuyo país forma parte del proyecto de unión y cooperación de los países del Sur.Los países que hasta ahora participan de este proyecto representan al 33 por ciento de los miembros de Naciones Unidas.
Y cuando el plan para dejar sin castigo al golpe de Estado en Honduras parecía consolidarse,el presidente Zelaya golpeó un día a la puerta de la embajada brasileña en Tegucigalpa y el cuadro cambió radicalmente.Pero talvez lo más interesante es que estas y otras iniciativas,tanto de Brasil como de otros países,no se basan en la búsqueda de liderazgos sino de objetivos.
Las olimpíadas de Río de Janeiro ya han sido declaradas un logro de América Latina,donde nunca se habían realizado estos juegos,aunque Brasil sea el que va a financiar todo lo que hay que invertir en instalaciones deportivas, transportes y hotelería.Y vaya que serán muchos miles de millones de dólares.
En la emoción y las lágrimas de Lula se mezcló lo personal con un sentimiento de reivindicación nacional.Cuando Lula dijo que con ese triunfo “se rompieron todos los prejuicios”, estaba aludiendo al aislamiento en que por muchos años vivió Brasil por hablar otro idioma,el portugués,y porque su población es producto del mestizaje étnico y cultural de fuentes indígenas,africanas,europeas y asiáticas,lo que los hacía “distintos”.
Los logros de Brasil en las últimas décadas coinciden con un combate al racismo interno y externo.Pero,además,hay que considerar lo que en lo personal significa para Lula este triunfo,por eso dijo que no se avergonzaba de sus lágrimas, que hacía falta que muchos políticos lloraran y,aunque su segundo mandato termina el 2011,sentenció:
“Los mismos que pensaron que no teníamos capacidad para gobernar este país se van a sorprender de cómo organizaremos estos Juegos”
