Biarritz.- Luego de arrasar prácticamente en la edición pasada, los cineastas de Chile y Brasil quieren repetir la hazaña en el Festival de Biarritz, aunque las perspectivas son menores en virtud de los competidores. En esta oportunidad, Chile viene representado por La nana (Sebastián Silva) e Ilusiones ópticas (Cristian Jiménez) en largometrajes, y en documentales con La revolución de los pingüinos (Jaime Díaz Lavanchy) y Mi vida con Carlos (Germán Berger).
Si bien para la crítica la cinta de Tabío no es su obra mayor, la presencia del trío exitoso de actores de Fresa y chocolate (Jorge Perugorría, Mirtha Ibarra y Vladimir Cruz), le permite salir airoso con El cuerno de la abundancia.
En la versión anterior de Biarritz, Chile contó con la participación de uno de sus pesos pesados en el séptimo arte, Andrés Wood, quien no obtuvo lauros personales pero si indirectos con su película La buena vida.
Los actores Aline Kuppenheim y Manuela Oyarzun en la categoría femenina, y Roberto Farías fueron los ganadores de los premios de interpretación.
Brasil, con una sólida filmografía, llega ahora con figuras jóvenes y trabajos apenas conocidos, pero confía en la base de sus mieles pasadas. En 2008, Estómago, de Marcos Jorge, alcanzó el importante Premio Especial del Jurado.
Además, se hizo del galardón del público al Mejor Documental con Entre a luz e a sombra, de Luciana Burlamaqui, que también consiguió una mención del jurado.
Los brasileños participan con la cinta Os famosos e os duendes da norte (Esmir Filho), los cortometrajes Ressaca (Rene Brasil) y Espalhadas pelo Ar (Vera Egipto) y el documental Garapa (José Padilha).
