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Agosto 18, 2026

Hablando Mal se gobierna Mal

Primera cosa Luli, el debate  se lo podían evitar. Los candidatos hablan tan mal el castellano que me dio vergüenza ajena. Unos camaradas europeos, que hablan el castellano a la pinta, se permitieron carcajadas y las horas que pasé junto a ellos fueron interminables. Cierto, el debate era para Chile pero se olvidaron que hoy el mundo ha cambiado y todo se ve en directa hasta en la punta del aji. Ninguno de los candidatos se preparó. Presentarse al pueblo es una cosa: la otra es que los periodistas extranjeros deben comprender el idioma. 
El modismo es un regalo cultural, la comunicación al externo –aquí cojean los candidatos y no se dan cuenta de la problematica, es echar a volar un programa de gobierno cuyas lineas deben ser  claras  con los -no chilenos-.

Vivimos virtualmente, Luli. Los cariños de ayer no sirven porque en un par de segundos los amantes del buen hablar buscan en google la palabra exacta en los diccionarios del idioma de Cervantes y nos tachan de huevones sin idioma.

El resto, Luli, la pomada de los candidatos es una puesta en escena para teatros rurales. Sabemos que el culto de los candidatos chilenos es harto como las pelotas… No te enfades, mujer, es que la mística ha cambiado y la melodía es controlada por los expertos idiomáticos que rompen los cocos (esos que llevaban en sus bolsitas como recuerdo) hasta a los eunucos del tiempo de las dinastías mongoloides.

Las grabaciones del debate, Luli, las vimos en mi Taller. Tres europeos, con conocimientos del modismo shilensi, llenaron sus vasos con un buen vino chileno y se acomodaron en un sofá. Tantas veces tuvimos que hacer una pausa. Las intervenciones de los candidatos no se entendían. “Estos candidatos no hablan castellano”, dijo un viejo amante de una refugiada chilena.

Las crónicas para la prensa serán matadoras, pensé. “Parecen refugiados económicos” dijo otro. Mi taller se llenaba de criticas hacia los candidatos. En una pausa, larga e intencionada, expliqué a los viejos camaradas europeos que la mística chilena se fue a la cresta.

Antes los discursos del Chicho eran apasionados y causaban emociones inmensas.

Frei, tuvimos que escucharlo tantas veces para entender sus palabras. Harto mal habla el castellano, dijo un tercero. Al más lolo, por respeto a su coraje, no lo analizamos.

¿Tan mal hablan los chilenos?

Cierto que no puedo pedir disculpas a los gallos de Europa. Les dije bien a la chilena que la patria cagó del momento que sufrió el golpe y después los de la concertación no cacharon que los tiempos han cambiado y ellos siguieron con el desmantelamiento cultural de la patria.

Al menos con esa explicación me gané un “salud, Godosky”. La oratoria se fue en diarrea. Las convicciones evaden hasta los impuestos, la falta de mística se fue de parranda y, lo más grave, el gorgoreo de palabras sin sentidos se ganaron las penas del momento.

Cuatro candidatos sin la más mínima utopía. Desde afuera, pues nos damos cuenta que los interesados en tomarse la Moneda hablan de cuentas corrientes en los bancos y no de los pobres que andan traficando con su sexo para poder parar la olla.

Disculpa, Luli… pero, sigo siendo un tipo utópico. Las costumbres de Chile son respetadas… obvio, pero, hablando mal, se gobierna mal.

Tú me dices que el chileno no se da cuenta de las fallas que tienen los candidatos cuando hablan. “Sipo, tamos acostumbraos a hablar mal poh gueón”.

El análisis político no se llevó a cabo. Parece que el candado que promulgaba Piñera deberá venderlo en el mercado Persa.

Las otras “palabritas de los candidatos” son tan repetidas como los robos o cogoteos en la vía pública.

No hablaremos de dignidad… por favor… ¿qué chucha es la dignidad? Si fuéramos tan dignos pues la concertación no hubiese llegado a sus 23 años de vida. Es hora de ser honestos hasta cuando se escriben columnas. La moral y la dignidad son pasto seco. Se trata de avanzar al futuro, de ayudar con la experiencia a los jóvenes del mañana y dejarse de andar con pajeos tan de comunistas revisionistas que dan pena.

“No te enojí Godosky…”

Ando enfadado, Luli… porque mi pueblo no saldrá del apagón cultural si estos candidatos no saben hablar menos hablarán las nuevas generaciones.

Godosky