En mayo del 2001 la revista underground Voodoo Chile entrevistó a Marco Enríquez-Ominami en su productora del barrio de Providencia de Santiago de Chile antes que contrajera matrimonio con la conocida presentadora de la televisión Karen Doggenweiler o triunfase con la exitosa serie de Tv en su país, ‘La vida es una lotería’. Incluso mucho antes de que se le pasara por la mente iniciar una carrera como diputado y a la Presidencia de Chile.
8 años después de esta nota, MEO es candidato a la Presidencia de Chile con un 17 % de apoyo según las encuestas y Enríquez – Ominami ha roto el status quo y ha abierto las venas de una sociedad conservadora, generando aire fresco que permite hablar de una nueva constitución (la actual que rige al país fue aprobada en dictadura), respeto a los derechos civiles e individuales, derecho al aborto, derecho a disentir, un modelo económico más justo, etcétera. Si bien pedimos una entrevista con el candidato, aún no hemos recibido respuesta. Por eso, un colaborador nos ha hecho llegar esta conversación con el diputado chileno para conocer un poco su pensamiento. “El hijo cineasta del revolucionario y fundador del MIR, Miguel Enríquez, caído en combate un 5 de octubre de 1974, nos habla de la figura de su padre y analiza el desarrollo que ha experimentado el Chile de hoy en la economía de mercado. -Su casa en el barrio de Providencia, donde ‘cranea’ sus cortos y películas, es el lugar donde recibe los decenas de llamadas de periodistas de periodistas que buscan incesantemente preguntarle sobre su crítica visión del Chile actual y especialmente de la figura de su padre Miguel Enríquez. -¿Como defines a tu padre, Miguel?
-Miguel fue una persona profética, que vio en Chile al suerte de secta, de sentimientos muy oscuros, muy conservadores, muy momios en el fondo, que están depositados en un sector de la sociedad que tiene que ver con la educación, en como se ordena este país, es una especie de apartheid que hay en Chile. Y Miguel pensó que había que desafiar ese establishment en el Chile pro fascista. A los pro nazis que defienden Baviera, a Manuel Contreras, que tiene que ver con una parte de la iglesia católica llamada Opus Dei. -¿Te refieres a la derecha de este país?
-Hay un ‘grupete’ de personas que son pocos además, no son mas de 100, empresarios que tienen que ver con sentimientos y valores que van contra el entendimiento humano y por eso, encuentro que Miguel cada día es más profético y eso me impresiona. -¿No hay un poco de sentimientos encontrados porque Miguel haya dejado de lado a sus hijos por la causa popular?
-No. Pero tampoco te voy a decir que estoy agradecido de que haya muerto. Lo que encuentro es que hay decisiones que yo no hubiera tomado si tenía tres hijos. Pero yo entiendo lo que él hizo y lo respeto profundamente. Es admirable.
-Yo tengo súper claro que Miguel tenía que dejar de lado su familia para pensar en una sociedad mejor que nos beneficiara a todos. Yo no tengo ningún resentimiento frente a eso. Era una gran papá y se portó muy bien conmigo, con mi hermana y con el hijo que no nació. Nos protegió porque en un momento nos pidió que nos fuéramos de Chile. Lo cual le implicaba un gran dolor tenernos lejos. La verdad es que cada día lo encuentro más actualizado.
-¿La lucha armada era necesario en los sesenta y setenta?-En los 70-71-72-73 para combatir una de las mejores posturas eran las del MIR. Ahora me parece un absurdo, una estupidez magna. Yo creo que el escenario político en que se enfrentaba Miguel, la estrategia necesaria era la que siguió Miguel. -¿Pero el pueblo no lo siguió y tuvo que combatir sólo frente a los militares?
-Es que lo que no sabía Miguel es que el pueblo chileno, en nombre del cual mi padre estructura todo su pensamiento, es un pueblo pro fascista, pro momio y que vota a Lavín y a la derecha un 48%. Es un dato que Miguel no conocía en ese tiempo y que hoy es un dato científico en Chile. -¿Cómo es eso?
-Chile esta dividido en dos, Chile no es un país progresista, no es un país que este a favor que el proletariado tenga más derechos. Esa mitad quiere todo lo contrario, y lo más contradictorio es que de esa mitad los segmentos más bajos votaron a Lavín. -¿Qué el pueblo no acompañara a Miguel fue una decepción para mucha gente?
-Exacto, ahora yo ya vi como el pueblo reaccionó. Por eso, este pueblo tiene lo que se merece. No se merece más que esta sociedad. Tengo una profunda desilusión de lo que pasó. Pero también hay una culpa de la clase política. Además, el pueblo tiene una falta de educación cívica, una falta de democracia histórica, de lo que fue la historia del país. Que el alma de Chile haya sido violada y que ha nadie le indigne es muy malo. -¿Tu viejo era un revolucionario muy diferente a los barbudos de la Sierra?
-Mi viejo tiene el estigma de la visión que se tiene del Ché. Un bolivariano, un guevarista. Pero él era muy atípico al revolucionario de la época. El era un revolucionario más bien urbano(diferente al de La Sierra Maestra). Él era un hombre universitario, de chaquetón azul, de pantalón de vestir, no fumaba puro en público. No era parecido a esta cosa pomposa de los cubanos y uruguayos-montoneros. Era un revolucionario muy distinto. Él era de provincia, siempre andaba bien vestido, le cargaba la onda hippie. Falta mucho por escribir de Miguel y ahora se esta redescubriendo que él era un personaje atípico en la historia de Chile. -¿Cómo ves a los líderes de hoy en día en comparación al grupo del MIR?
-Hoy en día los líderes de opinión pública son gente que tiene muy pocos valores. Cómo el chino Ríos, que es un tipo que representa muy bien al segmento fascista del país y es considerado un ídolo.
-Si Miguel le hubieras nombrado a Massú y al Chino Ríos como líderes de este país, simplemente te hubiera dicho que vergüenza. Entonces, hoy estamos en una sociedad nueva donde Inzulza es considerado un personaje por la ciudadanía como el mejor hombre político. Hasta entonces la gente de izquierda lo encuentra fabuloso siendo que defendió a Pinochet.
-¿Por qué el Mir y la UP no previeron la fuerza del Golpe?-Creo que al enemigo que teníamos, Salvador Allende no lo cachó bien. Semanas ante Miguel le avisó que Pinochet era un traidor y que se venía un golpe. Lo que a mí me parece es que hubo un error de la UP, que fue haber subestimado al enemigo. Sin embargo, Miguel también estaba equivocado en el fondo porque no dibujo tan bien al enemigo. Estaba mejor que Allende en su dibujo pero nos e imaginó, como la mayoría de los chilenos, que los militares iban a ser capaces de bombardear la Moneda y asesinar al ministro del interior, y ser capaces de lo que hicieron. Nadie se imaginó eso. Chile tenía una tradición republicana que fue violada a niveles increíbles. Por ejemplo, una mujer violada por un hombre es repugnante pero una violada por 200 hombres es innombrable. Eso pasó en Chile. -¿Por qué ese odio de la derecha contra la UP, el MIR y el pueblo?
-Primero porque no se hicieron las cosas muy bien en la UP. No fueron muy diplomáticos en hacer una propuesta política. Por otro lado, es que esta gente con poder son dueños del país. Los que estamos equivocados somos nosotros que creemos que esta “guea” se debe compartir. No somos dueños del país. El error es nuestro. Ellos tienen toda la razón al final: Son los dueños del país. Controlan los medios, la iglesia, el ejército, la plata, el parlamento. Sólo les falta el gobierno. -¿Es un honor para tu padre ser recordado por haber caído en combate mientras otras personas al momento del golpe se exiliaron?
-Mi padre cayó porque ellos nunca imaginaron el nivel de violencia. Nunca pensaron que iba a existir una ‘Flaca’ Alejandra, un ‘Guatón’ Romo, todos personajes sacados de una obra de ficción. Nunca pensaron que iban a desaparecer a Bautista Von Schouwen, a Lumi Videla. Que iban a poner a perros a torturar a mujeres. -Entonces, ¿tu padre fue uno de los que defendió al gobierno socialista y tuvo más suerte?
-Justamente, fue el hombre que más suerte tuvo en la historia de la dictadura porque murió en las mejores condiciones, peleando y eso no lo hizo ni Salvador Allende, que se suicidó. Ni Bautista Von Schouwen que lo torturaron hasta matarlo, ni mi tío Edgardo, que lo desaparecieron. -¿El país y el pueblo luego de la dictadura quedaron alienados?
-La falta de compromiso político es producto de una reacción pro nazi. También hay un nivel de individualismo feroz. Sin embargo, en un futuro cercano nos vamos a cocer todos y vamos a echar de menos como loco al colectivismo y el comunitarismo.
