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Agosto 18, 2026

El dolor Etasco

 Es un dolor que surge de la violencia extrema de una bando sobre otro. Cuando los experimentos ideológicos sellaron al mundo en el apretón de manos entre Hitler y Estalin.
Cuando entre los cerros verdes que se dejan lamer por el atlántico y un besugo a las brasas con ensaladas, en el pequeño puerto de Guetaria sabe a cielo, a pescadores,a leñadores a obreros de los altos hornos de Vizcaya.

 

Se deja oler y comer en paz, esa utopía que la comunidad vasca se debe a si misma.
 Divididos los vascos entre los vascos “españoles” y “franceses”.
Entrampados por las jodidas ideologías y los nacionalismos.
Divididos por la felicidad.
 Entrampados por su derecho de ser de una comunidad con idioma.
Un idioma rarísimo como el alemán o el mapudungung.
El dolor viene de una noche en la ciudad de Guernica. No recuerdo donde esta en el mapa.
La memoria me arroja violentamente al cuadro de Pablo Picasso llamado precisamente “Guernica”.
Ese cuadro, ay, sobre todo esa ciudad en que una noche se presentaron: “…las Pavas alemanas y bombardearon la ciudad que no tenía casi ninguna defensa de nada y una desgracia…”.
Mi padre que peleó en la maldita guerra civil peninsular me decía que si los Nazis no hubieran ayudado al Franquismo con la aviación, otro gallo hubiera cantado.
Era mil novecientos treinta y tantos.
Pero al poco de decirlo decía que la guerra entre parientes y amigos de un mismo pueblo era el mayor desastre.
Bombardear una ciudad rebelde de noche es un acto de sublime cobardía y alevosía.
Eso está en el corazón Vasco respecto al sentimiento anticentralista.
Ese Madrid que juega a la capital de un Imperio decadente y hermoso.
El último acto terrorista apoyado por una mayoría  que la Eta realizó en España, fue el atentado mortal al sucesor de Francisco Franco,Carrero Blanco.
Y eso creo que fue por los setenta.
Y mucha gente entre las ebriedad de la salida de nada menos que cuarenta años de dictadura cantaba:“Carrero.. Carrero.. Qué haces en el alero?.”
Se cantaba “Gora Esukadi” por las calles góticas del puerto vasco San Sebastián o por las del casco viejo de Bilbao.
O por las sendas del parque del retiro madrileño, a pocos pasos del lugar especial que ocupa el Guernica de Picasso en la capital española.
Un anexo al gran Museo del Prado.
La cosa es que cuando vi el Guernica en vivo enorme y vivo , rompí a llorar tardíamente después de mi madre.
Hoy lo Vasco es una mayoría que dejó de darle el silencio blanco, a una banda de sicarios que en nombre de ese dolor matan, roban, emiten discursos que huelen a inicios del siglo pasado.
El terrorismo vasco va en sangrienta retirada.
Y ese dolor les viene de que no podían hablar su idioma. De que los jodidos castellanos imponían su lengua. De esa noche donde las campanas se doblaron al dolor.
Como aquí se lo impusieron a los mapuches.
Los vascos están avanzando hacia una autonomía incluso territorial.
La Eta será una herida cicatrizada dentro de cinco años.
Los vascos serán una comunidad que se reencuentre de una vez y que además podría transmitir su potencia a los que vinieron a Chile. Tan importante como será la unidad de las dos partes palestinas.
Aquí nadie  jode a los vascos.Viven en su gueto,a veces se ven autos de lujo en un restaurant antiguo que está en irarrázabal.
 Los chilenos tenemos un tufillo nazi o estalinista y errante, que nos hace alucinar con lo europeoo o con lo norteamericano.
Y aquí están los vascos.
El dolor Etasco es el dolor que todavía tiene el país vasco por no ponerse frente a frente deacuerdo para avanzar como comunidad y relacionarse en tiempos planetarios con otras comunidades.
Guernica sigue gritando… Paz, a las orillas del parque del retiro madrileño.
Los aviones alemanes están a punto de dejar caer sus bombas.

Jordi Lloret