Tras citar las palabras de D. Eduardo DIVAR, abuelo del actual Presidente del Tribunal Supremo, ante una promoción de la carrera judicial: “el juramento que se presta al ingresar en ella no es meramente ritual, sino un juramento de adhesión incondicional al Caudillo (…), recuerda que los Magistrados de convicciones constitucionales y democráticas (como a D. José ANTÓN ONECA y a D. Fernando ABARRATEGUI, Magistrado y Presidente de la Sala II del Tribunal Supremo, respectivamente), así como el Fiscal del Tribunal Supremo D. Eduardo ORTEGA Y GASSET, fueron expulsados y reemplazados por quienes estaban dispuestos a jurar lealtad a un “Caudillo”. Todos los Jueces y Magistrados juraron fidelidad a Franco para ingresar y ascender en la carrera judicial.
Carmen Negrín ha expuesto ante el Alto Tribunal que la Sala Penal se niega a comunicar la identidad de los Magistrados que actualmente votan las resoluciones que niegan a las víctimas el derecho a ser oídas, mientras que toma declaración como presunto delincuente al único Magistrado-Juez que, desde el 1 de abril 1939, ha aceptado investigar una denuncia sobre crímenes de lesa Humanidad cometidos en España.
Carmen Negrín estima que estas decisiones de la Sala Penal son leales al juramento de los jueces de “adhesión incondicional” hacia el Caudillo pero violan la Constitución y Tratados vigentes, y las recurrirá ante el Tribunal Europeo, con sede en Estrasburgo, tras agotar los recursos internos.
Todos los restantes escritos y resoluciones de este proceso, en curso ante las Salas Penales del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional de España, están publicados en el diario CLARIN (www.elclarin.cl), sección España.
