| Es bueno, Luli, que cuentes cuantas veces los comandos de la derecha se vuelven, más tarde, en escuadrones de la muerte o en torturadores de turnos: nadie olvida los comandos de Patria y Libertad. Hay vetos y vetos. Los periodistas, no importando el nombre del periódico o revista que representan, no deben ser marcados como reses e impedirles que informen a su patria. |
Un acto de censura ataca todas las libertades; es discriminatorio hacia los medios de comunicación. Cierto que si damos nombres de los periodistas y fotógrafos del diario la Nación, pues se nos acusará de abogado del diablo. Los independientes no andamos con eufemismos sino que la transparencia es el verbo de nuestros escritos.
La patria, Luli, ha perdido la brújula.
Ayer hablé con tu comadre. Vive en la Victoria. ¿No lo sabias? Bueno dejó Europa para irse a trabajar con los pobres de Chile. Me ha dicho que no se sabe por quién chucha votar. Los problemas del terruño son altamente graves: Cesantía, delincuencia, trafico de drogas, violaciones a menores, crímenes y atropello a los ejercicios libres de periodismo.
Francamente, Luli, el pueblo se rasca la cabeza. No sabe que mierda hacer, como lo oyes, ya no andan con la broma a piel de labios, que en la vida no he visto tanta pandilla de bárbaros armando sus corrales para hacer gemir a su propio pueblo.
Quién aspire a ser Presidente de Chile debe tener en la memoria el pasado fascista y no repetir las barbaries que se han cometido durante el fascismo y después de él. Piñera, lo digo con toda serenidad, no es el valor de hombre que podrá cambiar la historia. Francamente si antes los pobres de la patria se morían de la risa, ahora, han muerto de pena, de hambre, de mentiras, de promesas y de vulgaridad.
La libertad, Luli, no pasa por las censuras ni por eufemismos sino por el derecho a informar a Chile en lo bueno y lo malo. Las canitas, mi vieja amante, son las que nos han curtido, y, bueno, hablando de canitas… en cuánto viaje a la patria tiraremos un par al aire…
En fin… tu comadre me ha dicho que en Chile se vive todos los días el día del fascismo.
Godosky
