Precisamente, en una situación similar está el Jefe del Estado Mayor del Ejército, general de división Juan Miguel Fuente-Alba Poblete, quien es sindicado, por al menos tres testigos, de haber participado en el fusilamiento de un grupo de militantes de izquierda, también en el marco de la Caravana de la Muerte en la ciudad de Calama. Sin embargo, el alto oficial militar aseguró en su declaración judicial que ese día estaba en Chuquicamata, distante sólo algunos kilómetros del regimiento de dicha ciudad de la Segunda Región.
El diputado presidente de la comisión de Defensa, lamentó, además, el intento por aplicar la presunción de inocencia a quienes participaron de los organismos represivos y que hoy mantienen una relación a través de honorarios con el Ejército.
“Yo creo que al ministro Vidal le afloró su pasado castrense. Entiendo que fue cadete en la Escuela Militar y tiene mucha simpatía por el tema. Me parece válido y legítimo, pero creo que fue un exabrupto, la defensa es muy mala. Pero aquí estamos hablando, incluso, de situaciones de gente que hace mucho tiempo se asumía y se entendía fuera de la institución. Entonces de qué presunción de inocencia, la presunción de inocencia es distinta, la presunción de inocencia la tendrá que manejar el juez”.
Para el diputado socialista, se precisa conocer quiénes aún permanecen en el Ejército y fueron parte de fusilamientos u otro tipo de violaciones a los derechos humanos, aún cuando sean altos mandos de la institución, pues con su pasado le hacen un profundo perjuicio.
