Tras cuatro jornadas de un voraz incendio que aún no es controlado por los bomberos, las llamas siguen consumiendo este lunes lo que ha quedado de bosque en la parte noreste de Atenas, la capital griega.
Doce aviones, tres de ellos de Francia e Italia, cuatro helicópteros y unos 900 bomberos y soldados conforman el operativo de extinción que combate las llamas, atizadas por vientos de 60 kilómetros por hora.
Unas 20 mil personas de los pueblos que se encuentran cerca de las llamas fueron desalojadas el día domingo debido al riesgo de morir calcinados, aunque inicialmente se resistieron a abandonar sus bienes a merced del fuego.
La Justicia griega ordenó una investigación para establecer el origen de los incendios y sus circunstancias, dado que la mayoría de las autoridades locales han denunciado ante la prensa que se trata de acciones intencionadas guiadas por el propósito de edificar en las zonas arrasadas por el fuego.
Cooperación rusa
Dos aviones del Ministerio ruso de Emergencias partirán este lunes a Grecia para cooperar en el combate de los incendios forestales que azotan a esa nación del sureste de Europa.
El Be-200 es el avión anfibio más grande del mundo, destinado para extinguir incendios, prestar ayuda en zonas afectadas por catástrofes naturales, realizar operaciones de búsqueda y salvamento, servir de ambulancia y transportar cargamentos.
En caso de incendios, el avión puede cargar 12 toneladas de agua de una vez para arrojarla sobre focos de incendio.
Con un solo repostado, el Be-200 puede arrojar más de 300 toneladas de agua trabajando en un radio de 100 kilómetros del aeródromo.
Un nuevo frente que se declaró la noche del domingo en el monte Kitharonas, al oeste de Atenas, amenaza también el balneario de Porto Germeno, a 60 kilómetros de la ciudad capital, donde actúan unos cinco helicópteros.
De los 67 incendios forestales declarados en las últimas 24 horas, siguen ardiendo los cercanos a la capital, mientras lo mismo ocurre con los de la localidad de Karistos en la isla de Eubea, por tercer día consecutivo, y en la isla de Zante, por cuarta jornada seguida.
Unas 20 mil personas de los pueblos que se encuentran cerca de las llamas fueron desalojadas el día domingo debido al riesgo de morir calcinados, aunque inicialmente se resistieron a abandonar sus bienes a merced del fuego.
La Justicia griega ordenó una investigación para establecer el origen de los incendios y sus circunstancias, dado que la mayoría de las autoridades locales han denunciado ante la prensa que se trata de acciones intencionadas guiadas por el propósito de edificar en las zonas arrasadas por el fuego.
Cooperación rusa
Dos aviones del Ministerio ruso de Emergencias partirán este lunes a Grecia para cooperar en el combate de los incendios forestales que azotan a esa nación del sureste de Europa.
El Be-200 es el avión anfibio más grande del mundo, destinado para extinguir incendios, prestar ayuda en zonas afectadas por catástrofes naturales, realizar operaciones de búsqueda y salvamento, servir de ambulancia y transportar cargamentos.
En caso de incendios, el avión puede cargar 12 toneladas de agua de una vez para arrojarla sobre focos de incendio.
Con un solo repostado, el Be-200 puede arrojar más de 300 toneladas de agua trabajando en un radio de 100 kilómetros del aeródromo.
