El texto establecía que los senadores podrían ser reelegidos sucesivamente en el cargo sólo por una vez, fijando en 16 años el límite para ocupar el cargo, mientras que en el caso de los diputados sería por dos períodos, dejando en doce años el límite.
A pesar de lo extensos que parecieran estos tiempos, los parlamentarios dijeron otra cosa. Así, con 70 votos a favor, 19 en contra y once abstenciones, se rechazó el texto, a falta de sólo dos votos para aprobar la reforma constitucional.
El diputado PPD Enrique Accorsi criticó el resultado de la votación y señaló que se trató de “un día negro para el Congreso”.
“La señal de participación que le dimos a la ciudadanía es muy mala. Estamos borrando con el codo lo que hemos escrito con mucha dificultad con la mano y aquí ganaron los apernados. Definitivamente ganaron los que quieren mantenerse apernados, que no respetan la voluntad popular”, dijo.
Las votaciones fueron transversales, de hecho hubo cinco votos de la Concertación entre abstenciones y en contra, sin embargo en el caso de la UDI, la división fue clara.
El presidente de la Cámara, Rodrigo Álvarez, señaló que “hay un grupo de parlamentarios de la UDI que votó en contra, doce, pero también un grupo, diez, que votó a favor, porque esta es una materia en que hay legitimas posiciones divergentes”.
Más profundo en su reflexión fue el diputado Claudio Alvarado quien afirmó que “la renovación de ideas no necesariamente pasa por una ley que limite las reelecciones, (pues) la gente es muy sabia para distinguir quién sirve y quién no le sirve en el Parlamento”.
Los autores de la moción señalaban en sus fundamentos que quienes ejercen cargos públicos por períodos muy largos atentan contra la renovación de ideas y propuestas.
Con el rechazo consumado, algunos parlamentarios plantearon la posibilidad de que se presente un nuevo proyecto de ley, para insistir en el Parlamento con la iniciativa.
Ante todo este escenario, el ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo, señaló que el gobierno lamentaba el resultado y que estudiarían una reposición.
“Me parecía que aprobar esta norma hubiera sido un factor que ayuda a revalorizar la función pública. Era una idea transversal, además, una idea impulsada por Eduardo Frei”, dijo el ministro a la vez que respecto a la razones que motivaron el rechazo de la iniciativa dijo que pensaba “que son por razones valederas y puede haber alguien que valore más la ‘experiencia’ que la rotación”.
El proyecto fue de iniciativa parlamentaria, por lo que sólo se podrá reponer a través de un mensaje del Ejecutivo o mediante darle urgencia a uno de los seis proyectos que están en la Cámara, ya que el rechazo del proyecto en la Sala, impide legislar sobre la misma materia hasta después de un año.
Hay que señalar que desde 1990, son nueve los parlamentarios que participaron de esta votación y que son diputados desde el reinicio de la democracia formal en nuestro país.
