En un vehículo rústico, el mandatario se dirigió a una instalación donde mantendrá una conversación con jefes militares, quienes tienen la orden expresa emitida por el gobierno de facto liderado por Roberto Micheletti, de arrestarlo.
“Comuníqueme con el alto mando”, le pidió Zelaya al coronel al frente de las tropas destacadas en la frontera de “Las Manos”.
Zelaya contó que le dio “la mano” al militar y le dijo que quería hablar con Romeo Vásquez, el general jefe del Estado Mayor del Ejército que lo depuso. El objetivo es “decirle que yo estoy aquí, que quiero comunicarme con él para decirle que vuelva la paz a la familia hondureña”, relató.
Según Zelaya, el militar le dijo: “Nosotros no tenemos nada contra usted”.
Zelaya cruzó la frontera con Nicaragua y llegó a territorio hondureño, en la localidad de “Las Manos”, y en compañía de cientos de seguidores que lo han rodeado en una suerte de cadena humana para protegerlo.
Hasta ahora el mandatario no ha continuado su paso a lo interno del territorio, ya que el mismo informó que espera reencontrase con su hija, Hortenzia Zelaya y su esposa Xiomara Castro.
El presidente legítimo pisó finalmente suelo hondureño tras 26 días del golpe de Estado que recibió y la instlación de un régimen de facto, el cual sigue sin ser reconocido por toda la comunidad internacional.
